Kaysersberg es un precioso pueblecito ubicado en plena Ruta de los Vinos de Alsacia, de los pocos que puede presumir de haber sido elegido “Pueblo Favorito de los Franceses”. Te contamos todo lo que hay que ver en Kaysersberg, y algunas cosas más

.
Existen solo un pequeño puñado de pueblos en el país vecino que puedan presumir de haber sido elegidos como Le Village Préféré des Français (El Pueblo Favorito de los Franceses), y Kaysersberg es uno de ellos. Así que lógicamente, cualquier viaje a Alsacia debe incluir sí o sí una visita a Kaysersberg, uno de los pueblos más bonitos de la bella región del noreste de Francia. En este post te contamos todo lo que ver en Kayserberg, y algunas cosas más.
Kaysersberg está en el Valle del río Weiss, Departamento del Haut-Rhin. Dentro del Parque Natural Regional de los Vosgos, (Parc naturel régional des Ballons des Vosges), reconocido entre otras cosas por ser un paraíso para los senderistas y por sus espesos bosques. Precisamente el nombre del parque se debe a sus cumbres redondeadas conocidas como «ballons».
Se encuentra a menos de 20 minutos de Colmar, la pequeña Venecia de Alsacia; a 1 hora de Estrasburgo, la capital de Alsacia; a 1 hora de Europa Park, el espectacular parque temático a las puertas de la Selva Negra (imprescindible si viajas con peques); y a menos de media hora de algunos de los pueblos más bonitos de Francia, como verás a continuación.

.
La Ruta de los Vinos de Alsacia pasa por Kaysersberg. Durante 170 kilómetros, la mítica ruta recorre bellos pueblos de cuento, algunos de ellos incluidos en la lista de Les Plus Beaux Villages de France como Riquewihr, Eguisheim, Hunawihr, Mittelbergheim y Bergheim. Desde luego, la ruta no tiene desperdicio.
Si te preguntas porque si Kaysersberg es tan bonito no está incluído en la lista de Les Plus Beaux Villages de France, la respuesta es sencilla: no cumple con uno de los requisitos fundamentales, que es tener menos de 2.000 habitantes. Si cumpliera dicho requisito, apostamos sin dudar a que estaría incluído.
Aunque casi todo el mundo conoce el pueblo como Kaysersberg, es importante señalar que desde enero de 2016 su nombre oficial es Kaysersberg-Vignoble, tras fusionarse oficialmente con las localidades vecinas de Kientzheim y Sigolsheim, creando el nuevo municipio. Nosotros no lo sabíamos y nos provocó un poco de confusión al principio. No está de más saberlo.
Kaisersberg, la Montaña del Emperador
En alemán, Kaisersberg quiere decir literalmente Montaña del Emperador (Kaiser = Emperador; Berg = Montaña). El nombre no es ninguna casualidad. Hacia 1227, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Federico II, compró una pequeña fortificación en lo que hoy es Kayserberg, donde por entonces no había casi nada más que bosques.
La intención del emperador era controlar el Valle del Weiss, un lugar estratégico que unía el norte de Alsacia con Lorena a través del Paso del Bonhomme (Col du Bonhomme) en los montes Vosgos, y para ello construyó una gran fortaleza sobre una colina rocosa. Fue a partir de entonces cuando Kaiserberg apareció en el mapa y entró en una fase de expansión y prosperidad.
El Pueblo Favorito de los Franceses
El popular programa televisivo de la cadena pública France 3 Le Village Préféré des Français (que anteriormente se emitía en France 2), organiza anualmente desde 2012 un concurso en el que los espectadores eligen el pueblo más bonito de Francia. Kaisersberg ganó la edición de 2017, lo que certifica su belleza indiscutible.
El programa se emite tradicionalmente en horario de máxima audiencia, lo que da una idea de su gran popularidad en el país vecino, atrayendo a millones de espectadores. Cada año se escogen 14 pueblos (uno por cada región de Francia y uno de ultramar). El ganador lo elige el público mediante votación popular.

.
Hemos tenido el placer de visitar algunos de los ganadores del concurso. La primera edición en 2012 la ganó Saint-Cirq-Lapopie, la eterna vigilante del Valle del Lot, la siguiente en 2013 Eguisheim, y en 2024 Collioure, el pueblo favorito de los franceses. Huelga decir que todos ellos son pueblos de cuento, al igual que Kaisersberg.
Que ver en Kaisersberg
Como siempre pasa en los pequeños pueblos tan bonitos —y siempre repetimos—, la belleza de Kaisersberg se encuentra por todas partes. Solo hace falta pasear por sus calles empedradas para darse cuenta, descubriendo a cada paso típicas casas alsacianas con entramados de madera, balcones llenos de flores, bonitas plazas o tentadoras tiendas de productos típicos.
Se dice que su casco urbano medieval (completamente peatonal) alberga algunas de las casas con entramado de madera más bellas de Alsacia. Y eso es mucho decir si has visitado algunos de los pueblos más bonitos de la región. Es lo que hicimos nosotros, siempre partiendo desde nuestro ‘campo base’ en el Camping Riquewihr.

.
Además de sus típicos edificios que parecen sacados de los cuentos de los hermanos Grimm y pasear por sus bellas calles, en Kaisersberg destacan su castillo, origen del pueblo, y el Puente Fortificado atravesando el río Weiss, que parte el Kaysersberg en dos. Aunque hay que decir que los hermanos Grimm eran de cerca de Frankfurt, a más de 300 kms.
Vamos a desgranar un poco lo mejor que ver en Kaisersberg, donde bastan un par o tres de horas para visitarlo tranquilamente. En nuestro caso llegamos desde Colmar, aparcamos en la rue de l’Ancienne Gare y vamos directamente hacia el casco histórico.
Antiguo Convento de los Franciscanos
Aunque no acostumbra a estar entre los lugares imprescindibles que ver en Kaysersberg, paseando hacia el centro por rue du Général Rieder, por casualidad pasamos ante el Antiguo Convento de los Franciscanos, en la parte baja del casco antiguo. Fue fundado en 1477, y abandonado tras la Revolución Francesa.

.
A unos metros, a un lado de la calle Général Rieder, contemplamos la estatua de Jean Geiler, un influyente predicador del siglo XV. Aunque nacido en Suiza, pasó la infancia y juventud en Kaysersberg criado por su bisabuelo, tras la muerte de su padre en una cacería.
Rue du Général de Gaulle
La rue du Général Rieder desemboca directamente en la rue du Général de Gaulle, calle que aparece en todas las listas de los lugares imprescind¡bles que ver en Kaysersberg. Es la calle principal, la más bonita y larga del pueblo, llena de bellísimos edificios históricos con los típicos entramados de madera, la mayoría de los siglos XV y XVI.
Si accedes a la rue du Général de Gaulle por la rue du Général Rieder, llegarás justo delante del Ayuntamiento, donde también se halla la Oficina de Turismo. Es un buen lugar para empezar el itinerario, ya que además de echar un vistazo a la oficina de turismo, lo más interesante que ver en Kayserberg (que es mucho) se encuentra a partir de este punto.
El Ayuntamiento de Kaysersberg (Hôtel de Ville) se construyó en 1604, y en su fachada de la rue du Général de Gaulle destaca la puerta con sus columnas decoradas, y encima una galería cubierta de dos pisos. En el interior destaca la Sala del Consejo con su bello techo artesonado.
A su lado se encuentra la Église Sainte-Croix (Iglesia de la Santa Cruz), cuya construcción empezó en el siglo XIII aunque ha sufrido diversas remodelaciones a lo largo de la historia. Destaca su austera fachada con portal románico y su campanario del siglo XIX. Una pequeña capilla sobre el portal acoge una estatua de Santa Elena portando una cruz.

.
Según la tradición, la emperatriz Elena de Constantinopla descubrió unas supuestas reliquias de la Vera Cruz (la cruz original en la que fue crucificado Jesús de Nazaret) durante un viaje a Jerusalén en el siglo IV. Ante la iglesia se erige una fuente con una estatua del siglo XVI del emperador Constantino (hijo de la emperatriz Elena), también portando una cruz.
En la parte de atrás de la iglesia, donde antiguamente estaba el cementerio y junto a la muralla, está la Capilla de San Miguel (Chapelle Saint-Michel), del siglo XV y catalogada como monumento histórico. Alberga un osario con restos del antiguo cementerio. Justo al lado hay un pequeño parque y un cementerio militar.
Unos pocos metros calle arriba llegamos al Museo Histórico de Kaysersberg, ubicado en una mansión del siglo XVI. En su colección de arte sacro destaca la «Vierge Ouvrante«, una rara y curiosa escultura de la Virgen María del siglo XIV, cuyo torso son dos pequeñas puertas que se abren y muestran escenas religiosas en su interior.

.
En el número 101 de la rue du Général de Gaulle, ya ante el emblemático Puente Fortificado, contemplamos la Maison Herzer (también conocida como Maison Ohnenstetter-Herzer), una de las casas de entramado de madera más famosas de Kaysersberg.

.
Se construyó en 1592 para el herrero Michel Herzer, y está reconocida como monumento histórico desde 1932. Hemos leído que en el algún lugar de la fachada hay una inscripción en alemán (nosotros no la vimos) que dice: «Los cardos y las espinas pinchan profundamente, pero los chismes aún más. Por lo tanto, prefiero caer sobre cardos que tener que lidiar con chismes».
La irónica inscripción de la Maison Herzer recuerda a una similar en la Casa Veneciana de Piran, la ciudad más bonita de la costa Eslovena, en la que pone «Lassa pur dir» (algo así como «déjalos que hablen»), destinada a los vecinos que cotilleaban sobre la relación entre un comerciante veneciano y una joven de Piran.
Paralela a la Maison Herzer parte la bonita rue des Forgerons, por la que se va al castillo, pero ahora seguimos por la rue du Général de Gaulle, en la que todavía quedan cosas muy interesantes. Llegaremos a la rue des Forgerons igualmente, pero por otro itinerario al final de la calle.
Justo al lado de la Maison Herzer, en el número 103 se halla otro edificio histórico llamado el Badhus, construido en 1600 como posada. Su nombre Badhus se debe a que a partir de 1872 albergó los baños municipales (Bad-Hus significa «casa de baños» en dialecto alsaciano).

.
Puente Fortificado
El Puente Fortificado es otro de los lugares imprescindibles que ver en Kaysersberg, además de los más fotografiados, famosos e «instagrameados» del pueblo. La verdad es que es uno de los sitios más emblemáticos y bonitos de Kaysersberg. La rue du Général de Gaulle atraviesa el río Weiss a través de este puente.
Se construyó en 1514, sustituyendo a uno antiguo de madera. En el centro del puente se alza una pequeña capilla que en su interior alberga una estatua de la Virgen María del siglo XVIII. Como curiosidad, en el pasado la capilla se utilizó como garita / cárcel temporal para los que se excedían con el vino, y eran encerrados allí para que pasaran vergüenza ante los vecinos.

.
El puente todavía conserva elementos defensivos como parapetos y aspilleras, que en su momento se construyeron para impedir cualquier acción invasiva que pudiera llegar por el río Weiss. Muy cerca del puente, en el número 3 de la rue de l’Oberhof se encuentra la Chapelle de L’Oberhof, (también llamada Notre-Dame-du-Scapulaire), construida en 1391.

.
Al otro lado del puente destaca la bellísima Maison Brief-Faller, catalogada como monumento histórico y reconocida como un magnífico ejemplo de arquitectura renacentista renana. Fue construida en 1594 para un tonelero llamado Paul Offinger, aunque parece que podría ser más antigua, ya que algunos elementos datan de 1460.
Actualmente alberga un restaurante y una bodega donde se pueden degustar y comprar vinos alsacianos. Para nosotros, uno de los edificios más bonitos que ver en Kaysersberg.

.
Pocos metros más arriba, en el número 65, se alza la Maison Loewert , construida en 1739. También es conocida como la Maison de la Vierge (Casa de la Virgen), por su bello mural de la Virgen con el Niño en la fachada. Además del típico y colorido entramado de madera, el edificio destaca por su galería cubierta de dos plantas en la esquina.
La Maison Loewert desde 1998 alberga en su planta baja la Boulangerie Pâtisserie Loewert, una famosa panadería pastelería cuyas especialidades son, entre otras, el Brie au Kirsch, un pastel de crema con un toque de licor de cereza (Kirsch) o la Tarta de Arándanos (Tarte aux myrtilles), de la cual dicen que es una de las mejores de Alsacia. ¡Si tienes oportunidad pruébalas!

.
Llegando al final de final de la rue du Général de Gaulle se encuentra el Museo Albert Schweitzer, ubicado en el lugar donde nació el famoso médico, teólogo y Premio Nobel de la Paz en 1952. Schweitzer también fue misionero en África, donde fundó y dirigió el Hospital Albert Schweitzer en Lambaréné (Gabón), conocido como «hospital de la selva».
Castillo de Kaysersberg
Volviendo tras nuestros pasos, a unos metros tomamos la rue de Pairis y atravesamos el río Weiss por Le Pont de Bois, un puente peatonal que desemboca en la rue des Forgerons, a pocos pasos de un arco de piedra que da acceso al tramo más bonito de la calle, que en su extremo opuesto desemboca a pocos metros del Puente Fortificado.
Para subir al castillo hay que tomar la dirección contraria durante unos 50 metros, donde unas frondosas escaleras ascienden hasta las ruinas. El Castillo de Kaysersberg también se conoce como Schlossberg, que traducido seria «castillo de la montaña» (Schloss = castillo; Berg = montaña o colina).

.
La subida al castillo dura tan solo unos 5-10 minutos a partir del inicio de las escaleras, dependiendo de las pausas. Aunque cuesta arriba, es un paseo agradable. El castillo es el origen de Kaysersberg. Lo construyó el Emperador Federico II en 1227 en lo alto de una colina para bloquear la ruta proveniente de Lorena, con quien el Imperio tenía sus más y sus menos.
Fue destruido en 1632 por mercenarios del ejército sueco durante la Guerra de los Treinta Años, finalizada la cual dejó de tener importancia estratégica y con el tiempo quedó abandonado. Como es habitual en estos casos, los habitantes del pueblo utilizaron las piedras del castillo para construir casas y márgenes en los campos de alrededor.

.
Aunque el castillo está en ruinas, conserva su imponente torre circular, a la cual se puede subir y admirar un espléndido paisaje del pueblo rodeado de viñedos y el Valle del Weiss.

.
Repartidas por el núcleo urbano quedan en pie de forma aislada algunas torres de la muralla, como la Kesslertum en la rue des Potiers o la Tour de la Porte Haute en la rue Jérôme Gebwiller. En el parking del Hôtel-Restaurant Le Chambard (rue du Général de Gaulle, 9) está la Tour Des Voleurs ou des Sorcières, que se utilizó como cárcel para ladrones y mujeres acusadas de brujería.
En la rue Basse du Rempart se halla la Tour de la Poudre (Torre de la Pólvora), también conocida como la Tour de l’Hôpital, por su proximidad a un antiguo hospital.

.
Rue des Forgerons
Para volver al centro urbano desde el castillo hay dos opciones. Volver por el mismo camino, o bajar por un sendero cuesta abajo, que discurre paralelo entre las murallas y campos de viñedos, y acaba en la parte de atrás del Ayuntamiento. Optamos por la segunda, y por la Rue du Général de Gaulle y el Puente Fortificado llegamos a la rue des Forgerons (calle de los Herreros).
Es una calle estrecha, llena de coloridas casas con los típicos entramados de madera, paralela al río Weiss. Justo al principio de la calle, en el número 3, está la Poterie de Kaysersberg, un taller de cerámica donde entre entre otras muchas cosas, se elaboran con tierra cocida los moldes tradicionales de Kougelhopf, una especie de bizcocho típico de esta parte de Europa.
En la rue des Forgerons se encuentra un antiguo portal (stadttor), vestigio de las antiguas murallas que rodeaban Kaysersberg.

.
Valle de Kaysersberg
Además de ser parte esencial de la Ruta de los Vinos de Alsacia, el pueblo es la capital de la Vallée de Kaysersberg, una marca turística que agrupa las localidades del valle: Ammerschwihr, Fréland, Katzenthal, Kaysersberg, Kientzheim, Labaroche, Lapoutroie, Le Bonhomme, Orbey y Sigolsheim.
Que comer en Kaysersberg
En una localidad tan turística encontrarás muchos restaurantes donde probar algunas de las especialidades más tradicionales de Alsacia. El plato estrella es la Choucroute Alsacienne, un contundente plato elaborado con repollo fermentado, salchichas, panceta, carne de cerdo y patatas.
La Tarte Flambée o Flammekueche es como una especia de pizza de masa muy fina, cubierta con nata o crema de leche, queso, tocino y cebolla. Otro plato contundente es el Baeckeoffe, con carnes de cordero, buey y cerdo con patatas y verduras, todo ello horneado en un recipiente de cerámica.

.
Si te apetece algo más dulce, no te pierdas el Kugelhop, un bizcocho en forma de volcán con pasas; los Bretzels dulces; el Pain d’épices, un bizcocho con miel, jengibre, anís y canela; o los famosos brioches Manala (o Maneles) con forma de hombre.
Esperamos que disfrutes de tu visita a Kayserberg, la Montaña del Emperador. No te pierdas nuestro post Alsacia: 1000 Paisajes de vino y pueblos de cuento, donde te contamos nuestro paso por allí y muchas más cosas que ver y hacer.
ℹ️ info práctica:
➕ Región del Gran Este (Grand Est)
Todas las imágenes son propias, excepto cuando se indica otro autor / procedencia en el pie de foto.
