Hola. Soy Carlos, una persona normal y corriente que a veces veo viajes. Y me alegro mucho de hacerlo. Porque hasta hace poco solo veía facturas, recibos, deudas, problemas, incógnitas y dificultades. En verano de 2017 un viaje a solas con mi hijo Julià, que entonces tenía cuatro años, lo cambió todo. Una ruta en coche. Seis días y mil kilómetros por la provincia de Teruel, recorriendo los ocho centros de Territorio Dinópolis. Padre e hijo codo con codo. Un viaje pequeño, pero una gran experiencia de las que nunca se olvidan. Nos lo pasamos tan bien que nos vinimos arriba, y decidimos que teníamos que viajar más. Y que debíamos hacerlo juntos. Más adelante surgiría la idea del blog.

Si te gusta el cine, habrás adivinado que el título del blog está inspirado en la famosa frase de la película “El sexto sentido” de M. Night Shyamalan, con Bruce Willis de prota. Pensé que la analogía resultaba simpática. Además, la frase a veces veo viajes se ajusta mucho a la realidad: En cuanto se aproxima un puente, semana santa o el verano, empiezo a hacer planes, buscar información sobre destinos, alojamientos, rutas, kilómetros, precios… En definitiva, a imaginar nuestro próximo viaje.

A ver, tampoco vamos en plan recorrer el Amazonas en canoa, atravesar el desierto en camello o imitar a Marco Polo o Bear Grylls. Pero sin duda, nuestros viajes también estarán repletos de emociones y aventuras. Así que, como habréis adivinado, la idea de este blog es compartir con quien quiera esas emociones y aventuras. Y por supuesto, disfrutar con todo ello. Lo mejor de empezar algo es que siempre queda mucho camino por recorrer. El concepto está claro ¿no?

Profesionalmente, desde hace casi veinte años tengo la gran suerte de tener un trabajo que me apasiona —que no tiene nada que ver con los viajes, ni con los blogs, ni con escribir—. Gracias a él, de vez en cuando dispongo de tiempo y recursos para algunos caprichos. Ensuciar blogs con palabras y viajar son (solo) algunos de ellos. Respecto a internet y el mundo de los blogs, poseo alguna experiencia. En 1998 (¡como pasa el tiempo!) hice mis primeras páginas web en HTML. El buscador que más utilizaba era el extinto !Olé!. Sí amigos, aunque parezca increíble, entonces Google apenas era conocido. Pero esa es otra historia.

Iremos enriqueciendo nuestro currículum viajero. Sin prisas. Un fin de semana por aquí, un puente por allá. Una escapada de tres días, las vacaciones del verano… Cerca de casa o al otro lado del mundo. No importa. Como te decía, en principio la idea no es convertirnos en unos trotamundos empedernidos. También somos muy de estar en casa y de vez en cuando ir al cine. Como decía antes, lo mejor de empezar algo es que siempre queda mucho camino por recorrer. Bienvenidos.