Siurana, historia viva y paraíso de la escalada deportiva

Siurana

Siurana es, sin duda, uno de los pueblos más bonitos de Catalunya. Antes de entrar de lleno en temas turísticos, debemos hacer un mínimo hincapié en su historia. Es imprescindible para entender la importancia que a lo largo de los siglos ha tenido este lugar. Siurana es una de las 10 cosas imprescindibles que ver y hacer en el Priorat.

Exceptuando Semana Santa o agosto, Siurana se puede visitar sin agobios en cualquier época del año. Mi recomendación es visitarla entre semana. Estaremos prácticamente solos, podremos pasear por sus calles empedradas, y si se tercia, conversar con sus vecinos tranquilamente.

El último reducto musulmán de Catalunya

Siurana casi quedó deshabitada en los años 60 del siglo pasado. Hoy en día, este bello lugar ha logrado conservar su aire medieval original que lo hace tan especial. En Siurana se respira y percibe una atmósfera diferente, como si algo mágico flotara en el ambiente.

El lugar empezó a tener importancia hacia el siglo XI, al convirse en una defensa de primera línea del Islam. A raíz de los intentos del conde de Barcelona, Ramón Berenguer I, de ocupar la ciudad de Tarragona, los musulmanes se retiraron hacia fortificaciones más seguras en las montañas. A finales de dicho siglo, la situación estratégica de Siurana era muy importante. Tanto, que retrasó durante mucho tiempo el avance cristiano. Estos tuvieron que hacer un gran esfuerzo para reconquistar Siurana, cosa que se consiguió en 1153. Había caído el último reducto musulmán que quedaba en Catalunya. El asedio del castillo de Siurana dio lugar a leyendas míticas, como la de la Reina Mora.

vista de Siurana
Espectacular vista de Siurana, con la sierra de Montsant al fondo.

La leyenda de la Reina Mora

Salto de la Reina Mora de Siurana
El lugar conocido como “el salto de la Reina Mora”. En el fondo se distingue el río Siurana.

Siurana era el último bastión musulmán en tierras catalanas. Allí residía una reina de extraordinaria belleza, Abd-El-Azia. Los cristianos llegaron a las puertas de la la fortaleza. Querían ver a aquella reina que los relatos hacían tan extremadamente bella. Pero el acceso al castillo era prácticamente imposible. Quizás nunca lo hubiesen conseguido de no existir un traidor. Un acaudalado judío del lugar pretendió salvar sus bienes a cambio de abrir las puertas a los cristianos. El traidor hizo prometer a los conquistadores que deberían respetar las vidas y los bienes de los judíos de Siurana. Pero los cristianos, una vez conseguido su propósito, no cumplieron. Se dice que provocaron una horrorosa carnicería de la que pocos se salvaron.

Mientras tanto, Abd-El-Azia se creía segura de la impermeabilidad de su castillo. Tanto, que cuando los cristianos entraron en la fortaleza, celebraba una fiesta en una de las suntuosas salas del palacio. Pero la reina no podía permitirse caer en manos enemigas. Montó sobre su corcel blanco, y cabalgando fugazmente ante la vista incrédula de los cristianos, se lanzó por un precipicio. En el último momento antes de saltar, el caballo intentó frenar, clavando sus patas hasta hundirlas en la roca. La huella de la herradura del caballo sobre la roca recuerda la hazaña. El lugar exacto se conoce aún hoy  como el “Salto de la Reina Mora”.

Se dice que el cuerpo de la reina fue enterrado con honor. Pero no era cristiana y su cuerpo no podía ser introducido en la antigua mezquita, ya que había sido consagrada iglesia. Tampoco podía ser enterrada en un cementerio cristiano. Así que se construyó una sepultura especial, en la pared exterior del templo. Esta sepultura aún existe y es visible.

El castillo de Siurana

Antes de llegar al núcleo urbano, encontramos los restos del castillo musulmán, que actualmente se encuentran en fase de rehabilitación. Este recinto militar o “hisn” cerraba el paso al núcleo urbano por su único acceso. Se edificó hacia el siglo IX como un estratégico centro de control de un extenso territorio bajo dominio musulmán.

Ruinas del castillo de Siurana.
Ruinas del castillo de Siurana.

Al lado de las ruinas podemos ver el lugar por donde según la leyenda saltó la reina Abd-El-Azia, el Salto de la Reina Mora. La zona del castillo está al lado de altos despeñaderos, por lo tanto debemos ir con mucha precaución.

Castillo de Siurana, Salto de la Reina Mora
Otra perspectiva del castillo. A los pies de la muralla (a la derecha de la imagen) se encuentra el “Salto de la Reina Mora”.

El núcleo urbano

Nada más entrar al núcleo urbano nos encontramos con una de las estampas típicas, un pasadizo volado entre dos de los edificios de la calle Mayor.

pasadizo volado Siurana

Si hace buen tiempo, podemos tomar un aperitivo en la terraza del histórico bar La Acacia, en la preciosa y diminuta plaza del pueblo (Plaça Nova). Ya que estamos en la plaza, nos podemos acercar al Pla de la Torre Alta, donde encontramos el refugio de montaña Ciríac Bonet, del Centro Excursionista de Catalunya. Dispone de servicio de bar y restaurante, y es imprescindible visitar su terraza, en la parte de atrás. Vais a flipar con un paisaje realmente espectacular. Otro lugar precioso para tomar algo y disfrutar de unas vistas impresionantes es el Camping Siurana, en las afueras antes de llegar al pueblo.

Un rincón de la Plaça Nova de Siurana.
Un rincón de la Plaça Nova de Siurana.

Calle mayor abajo encontramos la iglesia románica de Santa Maria (s.XII), ya nombrada en una bula del papa Anastasio IV del 25 de marzo de 1154. La imagen de la iglesia con las aguas del embalse como telón de fondo —la que encabeza este artículo— es un clásico de las fotos turísticas de Siurana. Adosada en una pared exterior de la iglesia se halla la supuesta sepultura de la Reina Mora.

Sepulcro de la Reina Mora de Siurana
Sepulcro de la Reina Mora de Siurana.

Si seguimos por la calle Mayor, ya saliendo de la zona empedrada, encontramos la Creu del Centenari, y siguiendo el sendero llegamos al final de Siurana, en el extremo de la península, rodeados de precipicios y un paisaje impresionante.

Cómo llegar a Siurana

Carretera Siurana
Carretera Siurana

Siurana se encuentra a 9 kms de Cornudella de Montsant, municipio al que Siurana está agregado. Debemos coger la T-3225, a un kilómetro de Cornudella. La T-3225 discurre por una antigua pista forestal asfaltada en 1996. ¡Hasta entonces no había carretera! La carretera es estrecha, escarpada y muy revoltosa, con algunas curvas espectaculares de casi 36oº, aunque el asfalto está en buen estado.

Es importante remarcar que Siurana está situada en una península rodeada de precipicios por todas partes, excepto por la única vía de acceso, la T-3225. Bien, existe también una pista forestal de unos 9 kilómetros desde Prades, que desemboca en la T-3225 muy cerca de Siurana, pero solamente os la aconsejo si vais con 4×4 y tenéis tiempo y ganas, ya que algunos tramos no están en buen estado.

Donde aparcar

La peculiar geografía de Siurana contribuye a que el aparcamiento sea un tema problemático. Pero solamente durante fechas muy puntuales, como Semana Santa y algunos días de agosto —sobretodo durante las fiestas mayores, el 15 de agosto—. Se ha dado el caso de que algunos días se ha prohibido el acceso al lugar por saturación de vehículos. En estos días puntuales se regula el tráfico y es posible que tengáis que pagar un par de euros para aparcar.

Parquing Siurana
El parquing más próximo a Siurana. En un día normal no deberíamos tener ningún problema para aparcar.

Así que, si podemos escoger, mejor ir entre semana o en cualquier otra época del año. Si es así, no tendremos ningún problema. Hay dos aparcamientos, ambos al aire libre, situados antes de llegar al núcleo urbano y señalizados. No se puede entrar al núcleo urbano con vehículos no autorizados. El primero está al lado del camping, en unas explanadas de tierra. Solamente se usa cuando el otro está lleno. El “otro” está un poco mas adelante, más cerca del núcleo urbano, justo al lado de los primeros vestigios del castillo (foto de arriba). Cuidado porque está justo al lado de un precipicio.

Puente de entrada a Siurana
Después de aparcar el coche encontramos este puente, que da acceso al último tramo de camino que nos lleva hasta el núcleo urbano de Siurana.

Paraíso de la escalada

En los años 80 del siglo pasado, durante el boom de la escalada deportiva en Catalunya, Siurana se convirtió en un punto de referencia para para escaladores de toda Europa y del resto del mundo. Tanto, que actualmente es una de las zonas de escalada más importantes del mundo, a la que cada año acuden los mejores escaladores, llegados de todos los rincones del planeta. Los Messi, Ronaldo, Iniesta o Neymar de la escalada vienen aquí a practicar su deporte favorito. Si alguien os cuenta que es escalador y no conoce Siurana, os está engañando.

Escalando en Siurana
Escalando en los alrededores de Siurana, con Cornudella en el fondo del valle y la sierra de Montsant como telón de fondo. Foto: Turisme Priorat.

La práctica continuada de este deporte desde hace tantos años, y la continua afluencia de escaladores de todas partes, ha provocado que tanto Siurana como sobre todo su “capital” Cornudella de Montsant, se hayan convertido en pequeñas “torres de Babel”. Resulta curioso escuchar la cantidad de idiomas diferentes que se pueden llegar a hablar en sus calles y cafeterías, teniendo en cuenta que Siurana cuenta con unos treinta habitantes, y Cornudella no llega a los mil. Y todo gracias a la escalada. Lo del enoturismo y el Parque Natural del Montsant llegó después…

Consejos a tener en cuenta

Antes de llegar a Siurana, es muy recomendable pasarse por la oficina de turismo de Cornudella de Montsant, ya que en Siurana no existe ninguna. Allí nos darán toda la información, preguntad por las visitas guiadas, son muy agradables e instructivas. Encontrareis alojamiento en Siurana y alrededores aquí. Y si queréis comer o cenar, tenéis una lista de restaurantes aquí.

Siurana
Siurana

Si vais a visitar Siurana con niños, tened en cuenta que algunas zonas son peligrosas. Siurana está rodeada de precipicios. No tiene porqué pasar nada con un poco de sentido común. Pero si no conocéis bien el terreno, a la que os alejéis un poco del centro urbano, no soltéis de la mano a los más pequeños.

Para ver y visitar Siurana, con medio día tenemos más que suficiente. Pero si disponemos de un día entero, podemos aprovechar la mañana para hacer alguna excursión por los alrededores por rutas preciosas, y gozar con todos nuestros sentidos de unos paisajes que no olvidaremos. Podéis guiaros con este mapa 1:10.000, de la editorial Piolet. Luego, quedarnos a comer en algún restaurante de la localidad y visitar el pueblecito antes de irnos. Si hace buen tiempo, podemos poner la guinda a un gran día, alojándonos durante una noche en alguno de sus establecimientos. Ver el ocaso desde algún rincón idílico, y después de cenar dar un paseo en silencio bajo las estrellas. Inolvidable. Garantizado 100%.

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