Lagrasse, una joya medieval a medio camino entre Narbona y Carcasona

Lagrasse
Lagrasse

Es sábado, cuarto día de nuestro viaje a Occitania. Dejamos Narbonne para dirigirnos a Carcassonne, pero antes de llegar hacemos un par de paradas. La primera en la Abadía de Fontfroide, y la segunda en Lagrasse. Igual que Castelnou, Lagrasse es una villa calificada como una de Les Plus Beaux Villages de France (Los pueblos más bellos de Francia). Y del mismo modo que en el primer caso, este fue un motivo decisivo para visitarla. Otro argumento de peso es que se encuentra a medio camino entre Narbona y Carcasona. Para llegar allí debemos salir de la rutinaria autopista, y “perdernos” durante unos cuantos kilómetros por bonitas carreteras secundarias francesas. Obviamente, si os gusta conducir esto es más un aliciente que un inconveniente.

Algunos apuntes rápidos sobre Lagrasse

Esta localidad occitana tiene menos de 600 habitantes, y está ubicada en pleno macizo de la región natural de Les Corbières, concretamente en el Valle del Orbieu. Pertenece al departamento de Aude. Dista unos 42 km. de Narbona y unos 36 km. de Carcasona, aunque está algo apartada de la autopista A61 que une ambas ciudades. Tiene su origen en la abadía benedictina Sante Marie d’Orbieu (s.XII), cerca de la cual se desarrolló la villa medieval. El núcleo urbano se encuentra en la orilla opuesta del río, que atraviesa la población.

Vista parcial de Lagrasse, con los puentes sobre el río Orbieu y la abadía de Sante Marie d’Orbieu
Vista parcial de Lagrasse, con los puentes sobre el río Orbieu y la abadía de Sante Marie d’Orbieu. Foto: Pixabay

Como curiosidad histórica, la ciudad originalmente se edificó en la orilla izquierda, al lado de la abadía. Pero por falta de espacio se tuvo que trasladar a la ubicación actual, en la orilla derecha del río. Aun quedan restos de la iglesia del antiguo pueblo, donde hoy se encuentra el cementerio. Lagrasse fue famosa en la edad media por sus telas y artesanía, acogiendo uno de los mayores mercados de la región natural de Les Corbières.

Llegando a Lagrasse

Dejamos la Abadía de Fontfroide, que hemos visitado esa misma mañana. Volvemos hacia la carretera por el mismo camino por el que habíamos entrado (chemin de Fontfroide). Llegamos a la carretera D613, y vamos en dirección a Saint-Laurent-de-la-Cabrerisse. Llegamos allí en unos 20 minutos. Atravesando el pueblo, cogemos la D3 durante unos cinco minutos en dirección a Tournissan. Pasado Tournissan, continuamos por la D3. En poco más de cinco minutos, encontramos el río Orbieu a nuestra izquierda. Enseguida llegamos a Lagrasse. En total, desde Fontfroide hemos tardado un poco más de media hora.

Lo primero que hacemos es buscar un lugar para aparcar. Nada más llegar encontramos un indicador que pretende conducirnos a un “aparcamiento para visitantes”, a la derecha. Como ovejas hacia el redil seguimos el camino, por la carretera de Ribaute . Pero antes de llegar, vemos que a un lado de la carretera hay coches aparcados delante de las casas. Así que aparcamos allí mismo. No sabemos si debemos pagar algo por hacerlo. Pero no investigamos demasiado. Dejamos el coche allí y que pase lo que Dios quiera.

Colección de indicadores en Lagrasse
Colección de indicadores en Lagrasse

Volvemos al Boulevard de la Promenade, o sea, a la carretera D3 por la que hemos llegado, que traviesa el pueblo. A lo largo del Boulevard se encuentran el grueso de establecimientos comerciales de la localidad. Entre ellos algunas terrazas de bares y restaurantes, bastante llenos aunque sin agobios.

Una de las terrazas del Boulevard de la Promenade (carretera D3), que traviesa el pueblo
Una de las terrazas del Boulevard de la Promenade (carretera D3), que traviesa el pueblo

Que ver en Lagrassse

Lo que más nos atrae de los pueblecitos franceses con el sello Les Plus Beaux Villages de France son los pueblos es sí mismos, más allá de que tengan monumentos más o menos famosos. Lagrasse no es una excepción. Después de aparcar el coche, nos metemos de lleno en el centro histórico por la rue du Pech. Dedicamos un buen rato a pasearnos por sus calles. Llegamos casualmente a una plazoleta donde se celebra un mercado. Suponemos que es el mercado semanal de los sábados. Lamentablemente, cuando llegamos ya están recogiendo, ya que son cerca de las 13 h.

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Por la rue des Deux Ponts llegamos a la Puerta de las Aguas (s.XIV) que antaño era la única salida por el sur de la ciudad. Este portal abovedado es un vestigio de las antiguas murallas de la ciudad. Atravesando el portal de piedra podemos bajar hasta el río Orbieu. Allí encontraremos un paso peatonal que atraviesa el río hasta la orilla izquierda. Desde allí, por la Rive Gauche, podemos subir hasta la Abadía de Sante Marie d’Orbieu.

El Portal de las Aguas, visto subiendo des del río.
El Portal de las Aguas, visto subiendo des del río.

En pleno centro del pueblo, paseando por la rue de l’Eglise, encontramos la iglesia de San Miguel (s.XIV). Está catalogada como monumento histórico. Está cerrada y no podemos entrar.

Iglesia de San Miguel, desde la rue de saint Michel
Al fondo, la entrada principal de la iglesia de San Miguel, vista desde la rue de saint Michel.

La place de la Halle y La Halle

Paseando llegamos a la bonita Place de la Halle, parcialmente porticada, donde se encuentra el mercado —La Halle. Este mercado es una joya de la arquitectura medieval. Fue construido en 1315, cuando se trasladó el antiguo mercado, que hasta entonces se encontraba fuera de la ciudad. Leo que esta plaza y sus calles adyacentes fueron un importante centro comercial hasta la primera Guerra Mundial.

La Halle de Lagrasse, en la Place de la Halle.
La Halle de Lagrasse, en la Place de la Halle.

Le Pont Vieux

Le Pont Vieux aparece documentado por primera vez en 1303. Posteriormente fue rediseñado en los siglos XVII y XIX. Tiene tres arcos desiguales, y originalmente disponía de dos torrres. El puente atraviesa el río Orbieu, y conecta el pueblo con la abadía.

Le Pont Vieux. Al fondo se ve la abadía de Sante Marie d’Orbieu.
Le Pont Vieux sobre el río Orbieu. Al fondo se ve la abadía de Sante Marie d’Orbieu.

La abadía de Sante Marie d’Orbieu

Fue fundada en el s.VII por el abad de Narbona Nimphridius. Posteriormente, hacia el año 779, Carlomagno la amplió y la elevó al rango de abadía. Es una de las más antiguas abadías benedictinas de Europa. Los condes de Barcelona le otorgaron importantes privilegios y donaciones, hecho que contribuyó a su gran prosperidad. En su época de máximo esplendor, entre los siglos IX y XII, dominaba amplios territorios, y de ella dependían las diócesis de Toulouse, Béziers y el Condado de Urgel. Su influencia espiritual se extendía desde tierras albigenses hasta Zaragoza.

Lagrasse
Tras estos muros entramos en un patio que da acceso a un bar y a la recepción, donde podremos comprar las entradas.
La abadía de Lagrasse, vista desde la orilla opuesta del río.
La abadía de Lagrasse, vista desde la rue des Deux Ponts, en la orilla opuesta del río.

Llegamos a la abadía después de cruzar el río por el puente nuevo, a pie. Desde allí se pueden tomar fotos del Pont Vieux con la abadía al fondo. En unos minutos llegamos a la abadía. Entramos en un patio donde hay una pequeña terraza de bar. La recepción de visitantes está cerrada. En un cartel pone que el horario de tarde empieza dentro de poco (creo que a las 14 h.). Pero no esperamos. Ya hemos visitado todo el pueblo y debemos continuar nuestro camino hacia Carcassonne. Si queréis más información sobre la abadía, esta es su página web oficial.

(Fecha del viaje: sábado 25 de agosto de 2018)

Información útil

Oficina de Turismo de Lagrasse: Maison du Patrimoine, 16 rue Paul Vergnes, Lagrasse.

Alojamiento en Lagrasse

Alquiler de coches en Narbona / Carcasona: Avis | AutoEurope |

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