Viaje en caravana por Europa durante 33 días y 32 noches (2a parte)

Les Epesses (F) - Oradour-sur-Glane (F) - Saint-Cirq-Lapopie (F) - St. Pere Pescador (E)

En caravana por Europa durante 33 días y 32 noches (2a parte)

París supuso el punto más septentrional de nuestro viaje en caravana por Europa. A partir de allí la ruta viró hacia el sur, y las siguientes etapas fueron más tranquilas. Las grandes ciudades y aglomeraciones quedaron atrás, y en esta suerte de «segunda parte» del viaje disfrutamos de la Francia más rural, de sus bellos pueblos y paisajes. Lo dedicamos a relajarnos y pasear, y también a aprender y reflexionar.

Estamos a principios de septiembre, y en Francia ya ha empezado el curso escolar. Los campings están más vacíos y en algunos casi no hay niños. Por ese motivo, en las siguientes etapas tuve ocasión de deleitarme con algunos de los momentos más bucólicos del viaje: ver a mi hijo jugar solo en el parque, al atardecer, mientras los últimos rayos de sol se colaban entre las copas de los árboles. Pura felicidad. Momentos que quedan grabados para siempre en la memoria.

Etapa 5: Puy du Fou (Les Epesses, Francia) – Días 21º a 25º

Les Epesses está a unos 375 km de Maisons-Laffitte, unas cuatro horas y media de ruta (sin paradas). Esta pequeña localidad se encuentra en el departamento de la Vendée, en la región francesa de Pays de la Loire. Allí se encuentra el tercer parque temático que íbamos a visitar en este viaje en caravana por Europa. Tal vez el más sorprendente: Puy du Fou. Había leído mucho sobre el lugar, y todo bueno. Puy du Fou es diferente a la mayoría de parques temáticos, ya que no tiene atracciones. Su atractivo y originalidad radica en que Puy du Fou «solamente» ofrece espectáculos. ¡Pero que espectáculos! Estuvimos dos días en el parque, tiempo mínimo para verlos todos, y además repetir los que nos gustaron más.

Espectáculo Les Vikings

Resulta difícil destacar alguno por encima de los demás. Uno de nuestros preferidos fue Le Dernier Panache, que se representa en el interior de un gran y sorprendente teatro que gira sobre si mismo. Les Vikings es un espectáculo con efectos especiales, en el cual los vikingos atacan un pueblo de la costa francesa. Le Signe du Triomphe se lleva a cabo en un gran teatro romano, con carrera de cuadrigas incluida. Le Bal des Oiseaux Fantômes acaba con más de un centenar de águilas, halcones, buitres y otras aves volando por encima de las cabezas de los boquiabiertos espectadores. Hay unos cuantos más, todos muy buenos.

La última noche fue la traca final. Asistimos a La Cinéscénie, un grandioso espectáculo nocturno con 2.400 actores en un escenario de 23 hectáreas. Ahí es nada. Nunca habíamos visto nada parecido. No hay palabras, hay que verlo.

La Cinéscénie. Todo lo que se ve, y más que no se ve, forma parte del escenario. Realmente impresionante y espectacular.

Camping La Bretèche (Les Epesses)

En Puy du Fou existe un parking para caravanas y autocaravanas. Dispone de luz, agua y vaciado. Es ideal para visitar el parque, pero quizá no tanto para pasar cinco días con sus respectivas noches. Sea como sea, nosotros preferimos reservar en el camping La Bretèche, en las afueras de Les Epesses. Visitamos su web en internet y nos gustó su ubicación, en una zona rural en pleno campo. Un lugar bonito y relajado para pasar unos días, rodeados de naturaleza y senderos por donde pasear. Y a poco más de cinco minutos en coche de Puy du Fou.

La primera impresión cuando llegamos no pudo ser mejor. Accedimos al camping por la carretera D752, donde a unos 800 metros de Les Epesses tomamos un frondoso camino con grandes árboles, bordeando el pequeño lago de la Bretèche. Es un camino asfaltado, perfectamente accesible con caravana. Apenas a 300 metros de la carretera encontramos el camping. Todo se ve limpio y cuidado. No hay demasiados campistas, estamos a primeros de septiembre y el ambiente es muy tranquilo.

Camping La Bretèche, en Les Epesses

Escogemos una parcela a la sombra de grandes encinas o alcornoques, al lado de un castillo hinchable y del parque infantil. El parque es bastante grande, con parte del piso cubierto con mullidas placas de espuma, un plus de seguridad para los niños. Es un camping con muchos árboles y arbustos. Los bloques sanitarios, impecables. Dispone de bar, restaurante, y la piscina municipal está pegada al camping, con acceso gratuito para los clientes.

En julio y agosto funciona el mini club y la animación infantil. En recepción, muy amables, podemos recoger y encargar el pan para el día siguiente. Aun así, el centro de Les Epesses está a menos de 1 km, donde podemos encontrar bares, panaderías y tiendas. Otro camping que guardamos en la lista de favoritos.

Parque infantil del camping La Bretèche.

Extra bonus: Programa fidelización y apadrinamiento en campings del grupo Oléla

Es interesante destacar que los campings del grupo Oléla, al que pertenece La Bretèche, disponen de un programa de fidelización, mediante el cual los clientes acumulan puntos por sus estancias. Al obtener cierto número de puntos, se pueden canjear por noches gratis en cualquiera de los campings Oléla. En nuestro caso, pasamos 5 noches en el camping, fuera de las vacaciones escolares (según el calendario escolar francés), así que ganamos 750 puntos.

Espacio cliente del grupo Oléla, donde podemos consultar los puntos de que disponemos.

Respecto al programa de apadrinamiento, cuando el titular apadrina a un amigo o familiar y realicen una reserva en un camping Oléla, tanto padrino como apadrinado obtendrán un descuento de entre 15 € por reservar una parcela a 30 € por reservar un alojamiento (bungalow, mobil-home, etc). Además, el padrino obtendrá 100 puntos en su cuenta de fidelidad. No está mal, y es una pequeña ayuda con la que obtener alguna noche extra. Si quieres que te apadrine, puedes contactarme en avecesveoviajes.com/contacto y los dos saldremos ganando.

Etapa 6: Oradour-sur-Glane (Francia) – Día 26º

Esta fue la etapa de menor duración de nuestro viaje en caravana por Europa, y la primera en la cual circulamos asiduamente por carreteras nacionales y departamentales. Oradour-Sur-Glane (Haute-Vienne, Nouvelle-Aquitaine) está unos 230 km al sur de Les Epesses, y 25 km al norte de Limoges. Descubrí este lugar en internet, buscando donde pernoctar entre Les Epesses (etapa 5) y Saint-Cirq-Lapopie (etapa 7). Jamás había oído hablar de él, y me sorprendió cuando en Google Maps leí «Matanza de Oradour-sur-Glane». Me dispuse a conocer algo más sobre el lugar, y su historia me sobrecogió de tal manera que decidí establecer allí nuestra parada.

Otra imagen de la calle principal, que atraviesa el pueblo de punta a punta.

Visitar las ruinas del pueblo después de conocer su historia, fue algo realmente emocionante. Paseando por sus calles y viendo los edificios destruidos, el silencio y la soledad se sienten de una manera especial. Frecuentemente, encontramos placas señalando los puntos donde se produjeron los más espeluznantes actos de los que es capaz el ser humano. Efectivamente, lo que vemos en la villa mártir de Oradour-sur-Glane es una imagen congelada en el tiempo. Tal como quedó al atardecer del sábado 10 de junio de 1944. Un lugar para recorrer con respeto, calma y silencio. Para reflexionar sobre la vida y la muerte, y de como todo puede cambiar en un instante. En el post Oradour-sur-Glane, el pueblo que murió un sábado de primavera encontrarás la historia de lo que sucedió.

Camping Les Alouettes (Cognac-la-Foret)

En principio, esta debía ser nuestra primera noche fuera de un camping de toda nuestra ruta en caravana por Europa. En la Office de Tourisme Porte Océane du Limousin, amablemente nos informaron de donde podíamos pernoctar con nuestro conjunto. Nos señalaron un par de sitios céntricos y accesibles, ambos en Oradour-sur-Glane, y muy cerca de la villa mártir. No obstante, el día que llegamos, en el lugar que habíamos previsto se estaba celebrando un mercado. Y por un error nuestro, no vimos que el lugar alternativo que nos indicó la Oficina de Turismo estaba muy cerca de allí. Así que, ajenos a nuestro error, buscamos el camping más cercano. Así conocimos el camping Les Alouettes, en Cognac-la-Foret, a 16 km (unos 20 minutos) de Oradour.

Camping Les Alouettes, en Cognac-La-Foret.

Llegamos al camping algo más tarde de lo previsto. En un cruce nos equivocamos, y nos metimos en una mini carretera muy estrecha, que no tenía pinta de llevarnos a donde queríamos. Una vez advertimos el lamentable descuido, continuamos hasta el primer sitio donde nos fuese posible dar la vuelta, temiendo no encontrarlo. Cruzarnos con otro vehículo también podía ser problemático. La verdad es que pasamos un rato algo acojon… acongojados. Afortunadamente, encontramos donde maniobrar, dar media vuelta y regresar al buen camino.

Finalmente llegamos a Les Alouettes, en las afueras de Cognac-la-Foret. Es un pequeño camping rural, en una zona de campos y bosque, obviamente un lugar muy tranquilo. Caminos de grava, y parcelas de tierra y hierba con setos y árboles. Cuidado y limpio. Hay parcelas de sobras —septiembre avanza y no perdona— y podemos escoger la que más nos guste. Los campistas que hay son casi todos holandeses, cosa que me sorprende. El señor del camping nos acompaña a ver las parcelas libres. También hasta los bloques de servicios, y nos los muestra. Son nuevos y están impecables. Desde luego, la atención al cliente fue insuperable. No pudimos disfrutar demasiado del camping. Desenganchamos la caravana y nos fuimos a Oradour-sur-Glane. Al atardecer regresamos, con el tiempo justo para darnos una ducha y cenar.

Camping Les Alouettes.

Etapa 7: Saint-Cirq-Lapopie (Francia) – Días 27º al 29º

Llegamos a Saint-Cirq-Lapopie (Lot, Occitania) desde el norte, tras recorrer poco más de 200 km desde Oradour-sur-Glane, lo que nos llevó casi cuatro horas (paradas incluidas). La mitad del tiempo por autopista (L’Occitanne), otro buen tramo por carreteras normales, y los últimos 20 o 25 km por carreteras departamentales con tramos muy estrechos —y recalco lo de muy estrechos—, ya que son las únicas carreteras que llegan hasta allí. Pasamos por pequeños pueblos y aldeas con todo el carácter de la Francia más rural. Me pareció que todos ellos conservan su sencilla y bella autenticidad, sin estridencias o elementos fuera de lugar.

Saint-Cirq-Lapopie y el río Lot.

Saint-Cirq-Lapopie estuvo en la lista de nuestra ruta en caravana por Europa desde el principio. En 2018 visitamos algunos pueblos catalogados como «Les plus beaux villages de France» (Castelnou y Lagrasse) y no nos defraudaron. Además, Saint-Cirq-Lapopie atesora otro importante reconocimiento. En 2012 fue escogido el pueblo favorito de los franceses, al ganar el concurso televisivo «Le Village préféré des Français«, del canal público France 2.

Después de haberlo visto, pude constatar que, efectivamente, un pueblo es muy bonito. Pero no bonito de película o de parque temático. Es auténtico, antiguo, con su entramado medieval de calles, callejones, plazas, plazoletas, escaleras y casas; alguna puerta destartalada y algún patio con hierbajos. Aunque obviamente, no se salva de turistas y viajeros.  En este post te explico más detalladamente nuestra visita.

Camping de la plage (Saint-Cirq-Lapopie)

Google Maps y la guía Michelín señalaban rutas distintas para llegar al camping de la Plage desde Oradour-sur-Glane. Salomónicamente, hicimos caso al GPS del coche, que nos llevó por una tercera ruta. Seguramente la más corta, pasando por Cabrerets. No es la mejor opción para circular con coche y caravana, ya que en algunos tramos la carretera es preocupantemente estrecha. En caso de cruzarnos con algún vehículo grande, podríamos tener dificultades. Aquí puedes ver la opción recomendada por ACSI, que da un rodeo importante. Aunque por donde nos llevó el GPS también llegamos, de haber conocido antes la ruta recomendada la hubiésemos tomado.

La entrada al camping, desde dentro. Al fondo el restaurante y la recepción, y a la izquierda un bloque de sanitarios.

El camping se encuentra a las afueras del pueblo, al lado del río Lot y del puente que lo cruza. Muy cerca de una zona habilitada para autocaravanas, independiente del camping. Hay que aparcar en el aparcamiento, y caminar unos 50 metros hasta la recepción para el check-in. Acepta ACSI. Es un camping pequeño y llano, en un frondoso bosque con arbustos y grandes árboles, dentro del Parque natural regional de los Causses du Quercy. Los caminos son de grava y las parcelas de tierra. Dispone de bar-restaurante y un gran parque infantil y zona de juegos con césped. Los bloques sanitarios son algo antiguos, pero limpios. No hay piscina, aunque sí una pequeña playa natural en el río, con bar y terraza. En temporada alta tiene animación. El ambiente es muy tranquilo y relajado, estamos a mediados de septiembre y hay pocos campistas.

El camping es verde y frondoso, con arbustos y grandes árboles. A mediados de septiembre no había muchos campistas.

Se puede ir andando hasta el centro de Saint-Cirq-Lapopie en un agradable paseo de unos 15-20 minutos por un frondoso camino señalizado (muy recomendable). Aunque es cuesta arriba, luego para bajar se va más ligero. Opcionalmente, podemos ir en coche y dejarlo en uno de los aparcamientos habilitados en las entradas del pueblo. Eso sí, deberemos aflojar 4€ (tarifa única). Es el camping más cercano al pueblo (hay otro a unos 3 km). Una opción perfecta para visitar el pueblo y como base de operaciones para excursiones y actividades por los preciosos alrededores. En la entrada xxxxxxxxxxxxxxxxxxxx encontrarás más información sobre el tema.

Etapa 8: Sant Pere Pescador (Girona, España) – Días 30º al 33º

Nuestra aventura por Alemania, Suiza y Francia toca a su fin. Antes de despedirnos de nuestro primer gran viaje en caravana por Europa, nos queda una última escala. Escogimos Sant Pere Pescador, en la Costa Brava (400 km desde Saint-Cirq-Lapopie), para pasar los últimos días de vacaciones en calma total, sin hacer nada más que descansar. Tuvimos intención de hacer una ruta en bici por los alrededores, pero en la tienda de alquiler no tenían ningún tándem, así que como mi hijo aun no sabe ir en bicicleta, lo descartamos. Nos acercamos al centro de Sant Pere un par de veces para ver el ambiente y tomarnos algo, y poco más.

Monasterio de Sant Pere de Rodes

Una mañana cogimos el coche y nos acercamos al monasterio de Sant Pere de Rodes, en Port de la Selva, a unos 28 km. / 45 minutos de Sant Pere Pescador. Está declarado Monumento Histórico Artístico Nacional y Bien Cultural de Interés Nacional. Se encuentra en una montaña a unos 520 m de altitud, y se llega por una carretera con bastantes cuestas y curvas. Pero vale la pena llegar hasta allí y visitarlo. Una audioguía muy completa nos acompañará durante todo el recorrido, es bastante amena. Además tiene unas muy buenas vistas sobre bahía del Port de la Selva y parte del macizo y el cabo de Creus.

Camping Àmfora (Sant Pere Pescador)

En Sant Pere Pescador escogimos el camping Àmfora. Seleccionamos el Àmfora porque nos pareció de fácil acceso, bien situado, al lado de la playa, y durante la 1a quincena de septiembre aun funcionan el mini club y la animación. Es un camping grande no, lo siguiente. Al hacer el check-in nos preguntaron en que zona nos gustaría instalarnos. Nos dieron un plano e hicimos una excursión para ver las parcelas. Antes de llegar, ya vi que no nos gustarían. Demasiado lejos de la piscina, del bar restaurante, del mini-club, del supermercado… lejos de todo. Sí, más tranquilas. Pero las excursiones mejor fuera del camping…

Camping Àmfora (Sant Pere Pescador)

Así que volvimos a recepción y pedimos una parcela cerca del meollo. Cogimos una en la calle principal, muy cerca de la entrada, en una de las pocas parcelas libres que quedaban. Aquello era como las Ramblas, pero estaba cerca de todo, incluido un pequeño parque infantil.

Las parcelas son simétricas, separadas por altos setos y árboles medianos tipo arces o moreras, con tomas de agua y electricidad. Piso de tierra con algo de hierba, calles asfaltadas. Piscinas con chorros de agua y toboganes, gran pista multiactividades con escenario, y el supermercado más grande que he visto hasta el momento en un camping. Bloques de servicios muy limpios, con personal de mantenimiento omnipresente (al menos esa fue mi percepción). Dos cajeros automáticos, sala de juegos y un descubrimiento: una máquina automática para limpiar los depósitos de aguas negras de las caravanas. El depósito se mete allí y sale limpio y con el líquido para wc químico incorporado. Dos euros.

Camping Àmfora. No se ve el final…

Es un mega camping, con todos los servicios. Había muchos campistas a pesar de estar a mitad de septiembre, la mayoría alemanes, holandeses y franceses. No puedo decir nada malo del camping, estuvimos muy bien. Al ser tan grande supongo que es mucho más sencillo gestionar el espacio organizándolo de una manera simétrica y ordenada. Nosotros somos más de campings pequeños, abiertos y tranquilos. Esta fue la última etapa de nuestro viaje. Desde aquí ya nos fuimos hacia casa, a empezar a pensar en el gran viaje del próximo verano.

(Fecha del viaje: del miércoles 14 de agosto al domingo 15 de septiembre de 2019).

Información útil

CampigCard ACSI (campings)

Campings.net (campings)

Alojamiento (Booking)

Vía Michelín (calcular itinerarios)

Buscador de vuelos (Skyscanner)

Alquiler de coches: Avis | AutoEurope | Budget |

Viajar en tren (Oui.SNCF)

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