Ruta del desierto por libre: de Marrakech a Merzouga

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marruecos merzouga

Tras dos días descubriendo la magia de Marrakech, el tercero por fin iniciamos la esperada y deseada ruta del desierto por libre. A las 7 de la mañana en punto, salimos contentos y radiantes por la puerta de nuestro alojamiento en la Medina, el Riad Color Safrà. Un coche de alquiler nos espera aparcado unos pocos metros calle arriba, en la pequeña plaza Ben Saleh.

Es un Nissan Micra de color granate metalizado, que mi hijo Julià enseguida bautiza como «Rojito». En su maletero caben perfectamente todos nuestros bártulos: dos maletas tamaño ‘equipaje de cabina’ (55x40x20 cm) y dos bolsas de mano (40x20x30 cm). Aún es de noche, hecho que nos facilita mucho circular por las todavía —y afortunadamente— desiertas calles de la Medina.

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👉🏽 Si no lo has hecho ya, te recomendamos que primero leas nuestro post Marrakech y la ruta del desierto por libre: Qué saber antes de ir

👉🏿 Al final del post encontrarás un enlace para seguir leyendo el siguiente artículo de la serie.

Ruta del desierto por libre (1a etapa): Marrakech > Garganta del Dades

En cuanto salimos de la Medina paramos en la primera gasolinera que encontramos para llenar el depósito de diésel. Nos entregan el vehículo con 1/4 de depósito, y deberemos devolverlo igual. Dependiendo de la empresa de alquiler, el depósito puede estar más o menos lleno, pero habitualmente hay que devolverlo con la misma cantidad de combustible.

⛽ En Marruecos, el precio del litro de diésel es de unos 14 dirhams marroquíes (MAD), equivalente a 1,27 €. Puedes consultar los precios actualizados aquí.

Según Google Maps, entre Marrakech y Merzouga hay unas 9 horas de camino sin contar paradas. En esta primera jornada de ruta llegaremos hasta a la Garganta del Dades, a 330 km de Marrakech (unas 5h 40m sin contar paradas), donde pernoctaremos. Obviamente, nos detenemos algunas veces durante el trayecto para visitar lugares de interés y/o estirar las piernas.

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Es habitual que en los tours organizados se aproveche el viaje de ida para visitar el ksar de Aït Ben Haddou, famoso por haber sido escenario de grandes películas de cine y series de televisión como Lawrence de Arabia, Gladiator o Juego de Tronos, entre muchas otras. También la ciudad de Uarzazate, con su precioso Ksar Taourirt y los famosos estudios de cine Atlas

…Pero como nosotros vamos por libre, decidimos organizar la ruta de otra manera. Pasamos de largo de Aït Ben Haddou y de Uarzazate y los dejamos para la vuelta, cuando dispondremos de algo más de tiempo para visitarlos sin prisas, e incluso pernoctar en un alojamiento en el interior del ksar. Pero como decía Jack el destripador, vayamos por partes.

👉 ¿Prefieres realizar la ruta al desierto de Merzouga sin preocupaciones en un viaje organizado? Echa un ojo a esta Excursión de 3 días al desierto de Merzouga y a esta Excursión de 4 días al desierto de Merzouga.

Atravesando el Atlas por el paso de Tizi n’Tichka

Realizamos los primeros kilómetros de la ruta de noche, saliendo de Marrakech por la carretera N-9. Se trata de una carretera nacional que atraviesa la cordillera del Atlas. Tiene un carril por sentido y se encuentra en obras, ya muy avanzadas (finales de 2023). Una de las mejoras más relevantes es la construcción de carriles de adelantamiento en varios tramos.

Ruta del desierto por libre Paso de Tizi-n'Tichka
El Paso de Tizi-n’Tichka atraviesa la cordillera del Atlas.

La carretera N-9 asciende hasta el alto de Tizi n’Tichka, a 2.260 metros sobre el nivel del mar, la carretera a más altitud del norte de África. Tizi n’Tichka significa algo así como «paso de montaña difícil». Fue construida por el ejército francés en 1936, durante la época colonial. Como es lógico hay muchas curvas, y ello provoca que mi hijo Julià se maree y debamos parar a media subida.

Pasamos por varios pequeños núcleos de población, que más bien parecen asentamientos comerciales con tiendas, restaurantes y cafés a lo largo de la carretera. Vendrían a ser algo así como las conocidas «áreas de servicio» o «áreas de descanso» de las autopistas, pero al estilo marroquí.

En lo más alto del paso de Tizi n’Tichka, a unas 2h 15 m de Marrakech, hay otra «área de servicio», la típica donde todo el mundo se detiene a tomar fotos. Son ya las 9,15h de la mañana, y paramos con el propósito de ir al baño y tomar un té o un café. Pero cuando bajamos del coche nos damos cuenta de que el bar todavía está cerrado.

Intuyendo nuestras intenciones, el propietario de una tienda que nos ha visto llegar, nos ofrece pasar al interior a tomar un té. Habla español bastante bien, como tantos otros marroquís que hablan varios idiomas, aprendidos a base de tratar con turistas y viajeros a lo largo de toda una vida.

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Alto del paso de Tizi n’Tichka.

Sabemos que en algún momento pretenderá vendernos algo, pero accedemos a entrar, principalmente porque necesito ir al wc con urgencia. Tras ir al baño y echar un cubo de agua en el retrete (no hay cisterna), el señor nos ofrece el prometido té con menta. Pasamos un rato charlando, y cuando le pregunto que le debo por los tés, me responde «nada». «Hospitalidad bereber», dice.

Como era de esperar, a continuación nos enseña la tienda. Hábilmente, consigue venderme una tetera «original bereber», que accedo a comprar no por necesidad, si no como agradecimiento por haberme permitido utilizar su wc. De salida me pide 500 dirhams, y yo le ofrezco 100. Finalmente me lo deja por 120 dirhams (unos 11 euros). Y seguro que ha salido ganando.

Como te contamos en Marrakech y la ruta del desierto por libre Qué saber antes de ir, el regateo es de lo más normal en Marruecos. Si el vendedor te pide más de lo que estás dispuesto a pagar, no compres y punto. Despídete educadamente con un Shukran (gracias) y vete. Ellos son unos grandes comerciantes, están acostumbrados este tipo de regateo y no se lo van a tomar mal.

Kasbah Amridil, una de las kasbahs más impresionantes de Marruecos

Seguimos durante unos 130 km, hasta llegar a nuestra siguiente parada, la kasbah Amridil. Se encuentra a 43 km pasada la ciudad de Uarzazate, donde hemos dejado la N-9 para tomar la N-10, y unos 4 km antes de llegar a la localidad de Skoura, famosa por su palmeral. Durante la ruta vas a ver muchos palmerales, así que no te preocupes demasiado si no puedes visitar este.

kasbah Amridil
Kasbah Amridil.

La kasbah Amridil es una de las kasbahs más impresionantes de Marruecos, y según hemos leído, posiblemente la mejor conservada del país. Anteriormente figuraba en el billete de 50 dirham marroquí. Se construyó a finales del siglo XVII, y estuvo habitada hasta la mitad del siglo XX. En el exterior destaca su fachada ricamente elaborada.

Originalmente formaba parte de un ksar actualmente en ruinas, con viviendas alrededor de un patio central. Su interior alberga un museo, así como antiguos pozos, herramientas tradicionales, hornos de pan o una prensa de aceite de oliva. Desde su tejado se puede disfrutar de una estupendas vistas del Palmeral de Skoura.

Boumalne Dades: parada y fonda

Nuestra siguiente parada es en las Gargantas del Dades, concretamente en Boumalne Dades, donde tenemos reserva en el Auberge Oued Dades. Para llegar allí dejamos la N-10 y tomamos la carretera R-704. El albergue se encuentra a pie de carretera, paralela al río Dades. Nos resultó muy fácil encontrarlo con Google Maps, y estuvimos realmente muy bien acogidos.

de Marraquech a Merzouga Auberge Oued Dades
Auberge Oued Dades.

Es una casa familiar. No tiene grandes lujos, pero todo está limpio y ordenado, la habitación es grande y el propietario, Daoud, es una persona educada y agradable. Nuestra habitación dispone de dos camas dobles, cuarto de aseo, ducha con agua caliente y toallas.

Auberge Oued Dades
Auberge Oued Dades.

Cenamos en el albergue (200 dirhams dos personas). El menú se compone de ensalada marroquí, tajín de pollo con verduras y una macedonia de frutas, todo muy rico. Por lo que pudimos observar en los días siguientes, la cena es muy parecida a la ofrecida en el resto de alojamientos, a base de ensalada, tajín de pollo y/o verduras y postre (habitualmente frutas).

El precio de la habitación incluye un abundante desayuno, del cual te muestro una foto a modo de ejemplo representativo de todos los alojamientos en los que estuvimos a lo largo de la ruta. El desayuno es prácticamente calcado en todos ellos.

Auberge Oued Dades
Desayuno en el Auberge Oued Dades, a base de yogur, café, leche (con cacao soluble para los niños), zumo de naranja, mantequilla, mermeladas y pan.

Garganta del Dades

La famosa Garganta del Dades (o Dadès) es un profundo barranco formado por el río Dades, entre los pueblos de Boumalne Dades y Msemrir, separados por más de 60 km. Llegar a Msemrir te llevaría una hora y media más, pero nosotros no llegamos hasta allí ya que no vamos sobrados de tiempo.

La inmensa mayoría nos conformamos con llegar hasta el Café-restaurant Timzzillite, desde donde se pueden contemplar, y por supuesto fotografiar, una de las imágenes más icónicas de esta ruta del desierto: las serpenteantes curvas de la carretera R-704 a su paso por la Garganta del Dades. Y ya que estás allí, tómate algo contemplando el espectáculo.

Garganta del Dades
Icónica imagen de las serpenteantes curvas de la carretera R-704 a su paso por la Garganta del Dades.

De paso hacia el Café-restaurant Timzzillite pasarás por unas curiosas formaciones rocosas conocidas como ‘Dedos de Mono’ o ‘Cerebro del Atlas’. Vimos algunos coches estacionados al lado de la carretera, y personas en una pequeña explanada tomando fotos. Nosotros ni tan siquiera paramos, la única foto la tomamos desde el coche al pasar por allí:

Dedos de Mono
Formación rocosa ‘Dedos de Mono’.

Una vez realizadas las visitas, regresamos al albergue, y desde allí, siguiendo las indicaciones de Daoud, el propietario del alojamiento, bajamos hasta el río Dades por un bonito sendero entre huertos y mujeres recogiendo olivas. Paseamos un rato por el río, hasta que finalmente volvemos para ducharnos, cenar y dormir. Mañana nos espera el desierto.

Mapa 1a etapa: Marrakech > Garganta del Dades

Ruta del desierto por libre (2a etapa): Garganta del Dades > Desierto de Merzouga (Erg Chebbi)

Madrugamos, desayunamos y pocos minutos pasadas las 8 a.m ya estamos en ruta. Daoud, el dueño del albergue, nos pide un pequeño favor. Un cliente se dejó en la habitación un cinturón de cuero que había comprado a un artesano local, y nos lo entrega para que se lo hagamos llegar en Merzouga, donde alguien nos estará esperando en un punto acordado para recogerlo.

Palmeral de Tinghir

A unos 67 km (1h 10m) de nuestro albergue en la Garganta del Dades, a los pies de las montañas del Atlas, se encuentra la ciudad de Tinghir, que también hemos visto escrita ‘Tinerhir‘ o ‘Tineghir‘. Tinghir, tal como está escrito en el cartel de entrada a la ciudad, es conocida por atesorar uno de los palmerales más bellos de todo Marruecos.

Palmeral de Tinghir
Palmeral de Tinghir.

No es difícil encontrarlo, ya que llama muchísimo la atención y además se ubica de camino a la Garganta del Todra, otra de las paradas obligatorias en la ruta al desierto desde Marrakech a Merzouga. No tiene pérdida, y cuando pases por allí querrás parar para tomar unas cuantas fotos, como hicimos nosotros.

Otro lugar interesante de Tinghir es el antiguo ksar, llamado «barrio judío». Aunque ha perdido sus murallas y sus portales monumentales, todavía conserva el encanto de sus calles y sus edificios de adobe. También son interesantes las dos kasbahs de la ciudad (Cheikh Bassou y El Glaoui), la primera convertida en hotel y la segunda en estado de abandono desde mediados del siglo XX.

ksar de Tinghir
Ksar de Tinghir, fotografiado de camino a la Garganta del Todra.

Garganta del Todra

Apenas a 15 km de Tinghir (unos 25 minutos), llegamos a la Garganta del Todra. Con una longitud de 1 km, sus acantilados verticales de hasta 300 metros de altura y un ancho de 20 metros en su punto más estrecho, son todo un espectáculo de la naturaleza. Por el fondo de la garganta discurre el río Todra, cuyo caudal solo aparece estacionalmente.

Garganta del Todra
La furgoneta permite apreciar las grandiosas proporciones de la Garganta del Todra.

Las paredes de la Garganta del Todra atraen escaladores de todo el mundo, especialmente españoles y franceses, y dispone de varias vías equipadas. Vistos desde el suelo, los escaladores se ven como diminutas figuras pegadas a la roca. Como no, el lugar también dispone de varios vendedores de artesanía y souvenirs.

Garganta del Todra
Garganta del Todra.

Se puede aparcar el coche gratuitamente a la entrada de la garganta, donde hay un par de restaurantes. Nosotros estuvimos una mañana de diciembre y no tuvimos ningún problema para aparcar a pocos metros de la entrada al cañón.

Como gastar 200 dirhams en pañuelos bereber sin querer comprarlos

Vista la Garganta de Todra, donde pasamos una hora aproximadamente, continuamos la ruta. Rehacemos el camino hacia a Tinghir para retomar la N-10 —que hemos dejado provisionalmente para visitar la Garganta del Todra—. Volvemos a parar en la carretera, esta vez al lado de un puesto de artesanía, para tomar más fotos del precioso paisaje de Tinghir, el palmeral y el ksar.

Mientras tomo fotos, Julià se queda unos pasos atrás. Cuando me doy cuenta el vendedor del puesto de artesanía ya le ha colocado un pañuelo bereber en la cabeza, el típico turbante que llevan los tuaregs. Me ha pillado completamente desprevenido. Pero la verdad es que mi hijo está muy guapote disfrazado de tuareg de película del desierto.

Tinghir
El vendedor y Julià. El paisaje de fondo es impresionante.

Obviamente, el vendedor quiere vendernos un pañuelo. Habla español bastante bien, tiene don de gentes y acaba colocándome a mi también otro pañuelo en la cabeza. El vendedor ahora quiere vendernos dos pañuelos 😂. Incluso nos toma unas fotos con mi móvil. Nos ha pillado bien pillados. No me queda más remedio que preguntarle cuánto quiere por los pañuelos.

Como temía, me pide un precio que me parece desorbitado: 600 dirhams por los dos pañuelos. Según el cálculo mental rápido «10 dirhams = 1 euro», son 60 euros (al cambio oficial unos 54 €). Me parece muy caro, y no tengo ninguna intención de comprar nada… aun así le ofrezco 100 dirhams.

Finalmente consigue venderme los dos pañuelos por 200 dirhams. En realidad es menos de 19 euros, pero teniendo en cuenta que no tenía intención de comprar nada, y menos dos pañuelos para la cabeza, me voy con una sensación agridulce. Pero quien no se consuela es porque no quiere: esta bonita foto de nosotros con Tinghir como telón de fondo vale mucho más.

Tinghir
Al final el vendedor no nos vendió un pañuelo. Nos vendió dos.

Lo que faltaba: «multa» de tráfico

Antes de acabar el día todavía nos queda tiempo para perder unos cuantos dirhams más. Ya en la N-10, en un punto indeterminado entre Tinghir y Tinejdad, encontramos otro control policial. Desde que salimos de Marrakech hemos encontrado unos cuantos, pero este es el primero en que nos paran.

Uno de los policías nos señala parar a un lado de la carretera. Me pide mi permiso de conducir y la documentación del coche. Me pregunta si no he visto la señal de Stop. Mierda, no he visto ninguna señal de Stop. El policía es joven y habla en francés. Me indica con el dedo una señal colocada en el suelo, a unos metros de donde estamos, donde deberíamos habernos detenido.

control policial marruecos
Control policial marroquí, poco antes de llegar a Tinghir. No es en el que nos multaron.

Realmente nos detenemos completamente, pero no ante la señal porque no la hemos visto, si no unos metros más adelante, fijándonos y esperando las indicaciones de la policía. Se lo explico como puedo chapurreando mi rudimentario francés. Me enseña un papel con la multa por saltarme un Stop. Son 400 dirhams.

Me la enseña, pero no me la da. En cambio, me da unas explicaciones que no entiendo del todo bien, pero que interpreto perfectamente: si le pago 200 dirhams nos «perdona» la multa. Así que le doy un billete de 200 dirhams, a cambio del cual no recibo ninguna multa ni comprobante alguno. Nos despedimos y seguimos nuestro camino.

Llegamos al Desierto de Merzouga o de Erg Chebbi

Poco a poco nos vamos acercando a nuestro destino, y el paisaje va cambiando; cada vez más árido y desnudo de vegetación. Por fortuna o por desgracia, hoy está nublado, y no luce el sol radiante que esperábamos en nuestra primera visita al Sáhara. Pero gracias a ello la temperatura es muy agradable.

Merzouga Sahara Erg Chebbi
Dunas del desierto, cerca de Merzouga.

Hacia las 16,30h llegamos al punto de encuentro, desde donde un guía nos llevará al campamento de jaimas en las dunas en un 4×4. También quedamos aquí con la persona que viene a recoger el cinturón de piel que un cliente americano se dejó en el Auberge Oued Dades. Se trata de otro guía que ya nos está esperando, a quien entregamos el paquete.

Concretamente, el punto de encuentro es la kasbah Le Berger, un restaurante en las afueras de la localidad de Merzouga, el pueblo más cercano a las famosas dunas saharianas. Estamos a tan solo unos 60 km de la frontera con Argelia.

👉🏿 El Sahara es el desierto cálido más grande del mundo. ¿Sabías que su nombre de origen árabe significa «desierto»? Así que decir «desierto del Sahara» es como decir «desierto del desierto».

Al cabo de unos minutos aparece nuestro guía en un 4×4. Cargamos el equipaje en el 4×4, dejamos nuestro vehículo estacionado en la kasbah Le Berger y nos vamos hacia el campamento. Vamos a pasar nuestra primera noche entre las míticas dunas del Sáhara, una experiencia inolvidable.

Una noche en el desierto

Existen multitud de opciones para pasar una o varias noches entre las dunas de Merzouga o muy cerca de ellas, como puedes comprobar en Booking > Merzouga. Muchas de ellas son campamentos de jaimas entre las dunas, posiblemente la experiencia más auténtica.

Campamento en las dunas del Sahara
Campamento en las dunas de Merzouga (Magic Luxury Camp).

Pasar la noche en un campamento de jaimas en las dunas te permitirá contemplar la puesta y la salida del sol desde un lugar privilegiado, cuyas imágenes quedarán para siempre grabadas en tu retina. Además, opcionalmente puedes contratar excursiones en dromedario, quad o 4×4 por las dunas para que tu experiencia sea todavía mejor.

En nuestro caso pasamos la noche en el Magic Luxury Camp. Con diferencia, fue el alojamiento más caro de todo nuestro road trip marroquí, pero valió la pena. El precio incluye el traslado ida / vuelta al campamento, la cena y el desayuno, así como un pequeño espectáculo de música tradicional bereber después de cenar, alrededor de una hoguera bajo las estrellas.

Contemplamos la puesta de sol desde lo alto de una duna, aunque el espectáculo no fue tan impresionante como esperábamos, dado que estaba nublado. Al día siguiente nos levantamos a las 7 de la mañana, todavía de noche, para ver la salida del sol.

Puesta de sol en el desierto de Merzouga.
Puesta de sol en el desierto de Merzouga. Lástima que pillamos un día nublado.

En realidad nos levantamos demasiado pronto: el sol no salió hasta una hora más tarde, y nos pasamos una hora en lo alto de una duna sin hacer nada más que esperar. Aun así, las imágenes y de las dunas y la arena del desierto cambiando de color a medida que salía el sol son recuerdos para toda la vida.

Amanecer en Merzouga
Amanecer en Merzouga.
Amanecer en Merzouga.
Amanecer en Merzouga.
Merzouga
Desierto de Merzouga (Magic Luxury Camp).
Desierto de Erg Chebbi o desierto de Merzouga
Desierto de Erg Chebbi, también conocido como desierto de Merzouga, con las típicas dunas de arena del Sáhara. (Foto de cabecera).

Mapa 2a etapa: Garganta del Dades > desierto de Merzouga (Erg Chebbi)

Extra bonus: Khamlia, el pueblo de los esclavos libres

Lamentablemente, no tuvimos tiempo de visitarla, aunque la llevábamos apuntada en el diario de viaje. A tan solo escasos 7 km de Merzouga siguiendo la N-12 hacia el sur se encuentra la pequeña localidad de Khamlia o Khemliya.

En el pueblo viven unas 400 personas descendientes los gnawa, antiguos esclavos subsaharianos que consiguieron la libertad huyendo de sus represores. Tras huir, fundaron sus propios pueblos y ciudades, de los cuales Khamlia es uno de sus principales ejemplos.

Khamlia
Khamlia. Foto: Flickr / cattan2011.

En su mayoría son de raza negra, y una de sus más auténticas tradiciones, que atrae a los viajeros de todo el mundo, es su sorprendente música y bailes rítmicos e hipnóticos. La música es muy importante en la cultura gnawa, ya que para ellos posee poderes curativos.

👉 En la etiqueta Road Trips encontrarás otras interesantes rutas por carretera.


Todas las imágenes son propias, excepto cuando se indica otro autor / procedencia en el pie de foto.


 

ℹ Información útil

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Sigue leyendo el cuarto post de la serie:

marruecos ait ben haduu

👉🏽 Sigue nuestro periplo marroquí en el cuarto post de la serie: Ruta del desierto por libre: de Merzouga a Marrakech por el Valle del Draa.

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4 comentarios en «Ruta del desierto por libre: de Marrakech a Merzouga»

  1. Impresionante viaje y reportaje! 😉 la carretera de la Garganta del Dades impresiona. Es un país que tenemos pendiente pero con artículos como este dan ganas de hacerlo ya!. Saludos!! 🙋‍♂️🙋‍♀️

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