Que ver en Andorra: 6 lugares imprescindibles

Si por algo es conocida Andorra es por sus exuberantes espacios naturales y por el gran tejido comercial de su capital, Andorra la Vella. Solo un 8% de la superficie del país está urbanizada, el resto son parques naturales, bosques, lagos, ríos, montañas y altos picos. Por lo que respecta a la capital, cabe destacar que ha sabido preservar en su ADN una peculiar combinación entre naturaleza y ambiente urbano, que sorprende y atrae al mismo tiempo, por muchas veces que se visite la ciudad.

En este post 6 lugares que ver en Andorra se muestran algunos de los principales atractivos turísticos de este pequeño país de 77.000 habitantes, los 6 «imprescindibles». Y aunque la capital, Andorra la Vella, solo tiene unos 23.000 habitantes, es el mayor núcleo de población de los Pirineos y la capital de un país ubicada a más altura de Europa.

👉🏽 En el artículo Andorra la Vella, la capital de los Pirineos hay más información sobre que ver en Andorra, en un tono más personal y subjetivo.

Así que tanto si buscamos cosas que hacer en Andorra en pareja o con niños, como si nos preguntamos que hacer en Andorra la Vella un fin de semana, que ver en Andorra en coche, o incluso que hacer en Andorra gratis, aquí van algunas respuestas.

1. Andorra la Vella shopping: The Shopping Mile

La primera de las recomendaciones de que ver en Andorra, sin duda es darse una vuelta por las calles más comerciales de la capital. Precisamente, desde 2019 varias de sus asociaciones de comerciantes impulsan la llamada The Shopping Mile, un kilómetro y medio de tiendas, cadenas de grandes marcas internacionales, hoteles, cafés, restaurantes y todo tipo de comercios que recorre la columna vertebral del eje comercial de Andorra la Vella.

Andorra la Vella
The Shopping Mile, uno de los principales lugares que ver en Andorra la Vella. En la imagen, la Avinguda Meritxell.

The Shopping Mile es un proyecto ideado por las asociaciones de comerciantes de las principales calles comerciales de la capital: la avenida Meritxell, la avenida Carlemany y el Fener Boulevard. En resumen, las diferentes zonas comerciales del centro se han unido para crear una marca que atraiga más viajeros, más turistas y en definitiva, más clientes.

No se puede escribir sobre el impulso comercial de Andorra la Vella sin mencionar los grandes almacenes Pyrénées de la avenida Meritxell, toda una institución en el país. Se fundaron en los años 30 del siglo pasado, cuando Andorra todavía era poco más que un país aislado y olvidado en las montañas de los Pirineos. Cabe recordar que hasta 1914 no se construyó la primera carretera que comunicó Andorra con el extranjero, concretamente con España, y hasta 1933 la carretera con Francia.

En el Fener Boulevard, un centro comercial al aire libre ubicado en la calle María Pla, encontramos el singular Boulevard de las Estrellas, a imagen y semejanza del Paseo de las Estrellas de Hollywood. En las aceras del bulevar se colocan periódicamente placas de homenaje dedicadas a personas vinculadas al país y a Andorra la Vella.

The shopping mile Andorra la Vella
Una preciosa imagen de la Shopping Mile, también en la Avinguda Meritxell. Foto: visitandorra.com.

El proyecto The Shopping Mile ha traído consigo notables mejoras urbanísticas en el nuevo eje comercial, como la uniformización de las calzadas, la creación de nuevas zonas peatonales o la renovación del mobiliario urbano (con música ambiental incluida), entre otras. En definitiva, si antes ya era placentero pasear por el centro comercial de Andorra la Vella, ahora se ha convertido en toda una experiencia.

Si la visita a la capital andorrana coincide con en otoño, entre finales de octubre y mediados de noviembre se celebra el Andorra Shopping Festival. Se trata de un festival urbano con actuaciones callejeras, conciertos, teatro, danza, concursos de fotografía, exposiciones y actividades infantiles. Además, por esas fechas también tienen lugar las las Jornadas Gastronómicas Andorra a Taula.

2. Centro histórico de Andorra la Vella

Algo que hay que ver en Andorra la Vella sí o sí es su pequeño centro histórico. Comprende las zonas del Pui, el Cap del Carrer, el Puial, la plaça del Poble, el Barri Antic y la plaça Rebés. Está todo muy cerca y se puede recorrer tranquilamente en una mañana o una tarde. Además de pasear por sus callejuelas y plazas, el centro histórico también cuenta con numerosos comercios de proximidad, cafés y restaurantes.

Andorra la Vella Centro historico
Centro histórico de Andorra la Vella

En la plaza Príncep Benlloch se encuentra la iglesia más antigua de la ciudad, la iglesia de Sant Esteve, uno de los monumentos que hay que ver en Andorra la Vella. Es de origen románico, aunque ha sido reformada y modificada en diversas ocasiones. Una de las remodelaciones más importantes se realizó en 1940, a cargo del arquitecto modernista catalán Josep Puig i Cadafalch. Conserva el ábside semicircular románico y parte de los muros del siglo XIII, mientras que sus pinturas románicas originales están repartidas entre el Museo Nacional de Arte de Cataluña y dos colecciones privadas.

iglesia de Sant Esteve, un lugar imprescindible que ver en Andorra la Vella
Iglesia de Sant Esteve, uno de los monumentos más importantes que ver en Andorra la Vella.

Al lado de la iglesia se halla el edificio del Comú d’Andorra la Vella (ayuntamiento), y en la misma plaza Príncep Benlloch, algunas casas solariegas históricas como la Casa Cintet, la Casa Guillemó i la Casa Molines.

El otro monumento histórico que ver en Andorra la Vella es la Casa de la Vall, el edificio con más carga simbólica del país. Fue la sede del Consell General —el parlamento andorrano— entre 1702 y febrero de 2011, cuando se celebró la última sesión antes de trasladarse a un nuevo edificio en la misma capital.

Casa de la Vall Andorra La Vella
Casa de la Vall, uno de los lugares obligatorios que ver en Andorra La Vella.

En su interior destaca la preciosa sala del Tribunal Penal, en la planta baja, con su magnífico mobiliario y decoración de madera. En el primer piso se encuentra la Sala de los Pasos Perdidos, donde se conserva el curioso Armario de las Siete Llaves, que solo podía abrirse en presencia de los representantes de las siete parroquias (municipios) del país, cada uno con su llave.

Si la visita a Andorra la Vella coincide con los meses centrales del año, entre mayo y octubre se celebra el Mercat de la Vall. Durante ese período, el primer sábado de cada mes las calles y plazas del centro histórico se transforman, acogiendo un ecléctico mercado con productos de artesanía, antigüedades, bisutería hecha a mano, artículos de patchwork, productos de la tierra y talleres gratuitos para todas las edades.

3. Caldea, un paraíso termal en Escaldes- Engordany

El mejor lugar para acabar una jornada de turismo, caminatas y visitas en Andorra, no hay duda que es el Centro Termolúdico Caldea, popularmente conocido por «Caldea» a secas. Se encuentra en Escaldes-Engordany, la parroquia vecina de Andorra la Vella, aunque no existe separación física entre los dos municipios.

Andorra, Caldea
El característico y espectacular edificio del centro termo-lúdico Caldea.

Se inauguró en 1994, y la espectacular y vanguardista arquitectura de Caldea tiene una curiosa historia. En sus orígenes, se planteó que el edificio se construyese con piedra y madera, inspirado en el rico patrimonio de iglesias románicas del país. Finalmente, parece que el prestigioso arquitecto a quien se encargó el diseño, el francés Jean-Michel Ruols, prefirió inspirarse en otras cosas. Aunque el resultado salta a la vista que fue espléndido.

Caldea es un auténtico paraíso de la relajación, y el spa termal más grande del sur de Europa. Dispone de una gran laguna interior, conectada a otra exterior a la que se puede acceder sin salir del agua, con una temperatura entre 32º C y 34º. Una delicia en invierno, y si además el paisaje está nevado, es una experiencia casi mística.

Caldea Andorra
Laguna interior de Caldea. La foto es de la página web oficial de Caldea.

También cuenta con una espectacular laguna panorámica exterior con fondo transparente, «colgada» a una altura de 5 metros sobre el río Valira, con el agua entre 32º C y 34º. Y por supuesto otras delicatessen termales como baño islandés, baños indoromanos, jacuzzis, sauna, hammam o espacio de aquamasaje. Otra curiosidad es que dispone de un spa para los niños llamado Likids, donde los padres pueden dejar a sus hijos en buenas manos mientras se relajan. En fin, poco más que decir, a parte de que Caldea es algo imprescindible que ver en Andorra.

👉🏽 Para los amantes del turismo termal, o simplemente por curiosidad, en el reportaje Budapest, esencias de la vieja Europa, existe información sobre los Baños Széchenyi, los mayores baños termales medicinales de Europa.

4. Naturlandia, un parque de aventuras a 2.000 metros de altitud en Sant Julià de Lòria

Naturlandia es uno de los lugares más divertidos que ver en Andorra, y si se viaja con niños se convierte automáticamente en visita obligada. Se encuentra tan solo a unos 15 km de la capital, rodeado de más de 800 hectáreas de bosque, en la parroquia de Sant Julià de Lòria.

Llegar hasta allí por la serpenteante carretera de La Rabassa ya es todo un espectáculo, en el que a medida que se gana altura se van descubriendo impresionantes paisajes montañosos con sus verdes valles. La opción más práctica es llegar con vehículo particular, aunque existe una alternativa de transporte público desde Sant Julià de Lòria, el Quart Bus.

Naturlandia Andorra
Subiendo por la carretera de La Rabassa se contemplan paisajes espectaculares.

El parque se divide en dos zonas diferenciadas, la cota 1.600 y la cota 2.000. Están separadas entre si por aproximadamente 1 km en línea recta, que se transforman en 8 km por la zigzagueante carretera que las une, y que debemos tomar para ir de una cota a otra.

La atracción estrella del parque es el Tobotronc, el tobogán de naturaleza más largo del mundo, con un recorrido de 5,3 km literalmente por el medio del bosque. El Tobotronc debemos tomarlo en la cota 1.600, desde allí se inicia una entretenida ascensión de unos 10 minutos, sentados en unos trineos sobre raíles de dos plazas cada uno. Una vez se llega al final del recorrido ascendente en la cota 2.000, empieza el divertido descenso por otra ruta, serpenteando a gran velocidad por el bosque, rodeados de altos y frondosos arboles. Una experiencia única y absolutamente recomendable.

Tobotronc Naturlandia
Raíles de subida del Tobotronc desde la cota 1.600 hacia la cota 2.000. El trayecto ascendente hasta el inicio del descenso dura unos diez minutos.

Además el parque ofrece múltiples actividades como tirolinas, camas elásticas, el sky trail más grande de Europa, tiro con arco, circuitos en buggy, rutas guiadas por el bosque, rutas guiadas a caballo, paseos en pony, talleres infantiles y hasta un parque zoológico. Y en invierno las posibilidades se multiplican con actividades en la nieve, entre ellas una estación de esquí nórdico. Sin ninguna duda, si hay niños por medio Naturlandia es un lugar imprescindible que ver en Andorra.

👉🏽 En el post Naturlandia, un parque de aventuras a 2.000 metros de altitud en los Pirineos, encontrarás más información sobre este parque de naturaleza andorrano.

5. Descubrir la naturaleza andorrana

Uno de los espacios naturales más importantes que ver en Andorra es el Valle del Madriu-Perafita-Claror. Aunque tal vez un tanto desconocido para el gran público, fue declarado nada más y nada menos patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 2004 por su valor paisajístico, atesorando la particularidad de ser el único valle mayor de los Pirineos preservado en su totalidad. Ocupa un 10% de la superficie de Andorra, y abarca las parroquias de Encamp, Andorra la Vella, Sant Julià de Lòria y Escaldes-Engordany.

Valle del Madriu-Perafita-Claror
Valle del Madriu-Perafita-Claror.

Lo atraviesan tres grandes senderos de largo recorrido. El GR-7, que une el macizo de Els Ports en el sur de Tarragona, con los Pirineos, y desde allí enlaza con el sendero europeo E-4 que sigue por Francia, Italia, Eslovenia, Bulgaria y llega hasta Esparta (Grecia). El GR-11, que une el mar cantábrico con el Mediterráneo, desde el Golfo de Higuer hasta el Cabo de Creus; y el GRP, que da la vuelta a Andorra en una espectacular ruta circular de 115 kilómetros por paisajes de alta montaña, bosques, valles glaciares y pueblos andorranos.

Por supuesto, existen multitud de rutas de senderismo por el interior del valle, de diversas dificultades y desniveles. Muy recomendables sus rutas guiadas, en las que conocer desde la historia de la ganadería en el valle y su tradicional arquitectura de bordas y orris, la flora y la fauna o su antigua actividad siderúrgica, hasta cursos supervivencia en la naturaleza. En Andorra la Vella se ubica el Portal de la Vall, en la calle Prat de la Creu, 74-76. Allí se puede encontrar toda la información sobre el valle.

Otros dos importantes espacios naturales que ver en Andorra se encuentran a menos de 30 minutos de la capital. El Parque Natural del Valle de Sorteny en la parroquia de Ordino, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, y el Parque Natural del Comapedrosa en La Massana, en el que se eleva hasta sus 2.942 metros el Pico del Comapedrosa, el más alto de Andorra.

Foto Jaume Riba comapedrosa ad
Parque Natural del Comapedrosa. Foto: Jaume-Riba, comapedrosa.ad.

En la misma capital existen diversos paseos, circuitos y senderos que invitan a conocer Andorra la Vella desde otra perspectiva. Una de las rutas más populares es la Anella Verda (Anilla Verde), un circuito de unos 7 km con dos partes diferenciadas. El tramo del Rec de l’Obac, que discurre bajo la sombra de los árboles, huertos y plantaciones de tabaco, y el Rec del Solà, desde donde se obtienen unas bonitas vistas de ciudad.

6. Esquiar, por supuesto

A unas distancias de entre de 30 y 45 minutos de Andorra la Vella se encuentran todas las estaciones de esquí del país. Grandvalira es la más grande de Andorra y de todos los Pirineos, con 210 km esquiables y 7 sectores conectados entre si: Canillo, Soldeu, El Tarter, Encamp, El Peretol, Grau Roig y Pas de la Casa. Precisamente el Pas de la Casa (Paso de la Casa) fue la primera estación de esquí de Andorra, en el municipio homónimo.

Pas de la Casa
Pas de la Casa. Foto: grandvalira.com.

Empezó a funcionar en 1957, cuando Francesc Viladomat abrió el primer telesquí, que funcionaba con el motor diésel de un camión. Otra anécdota curiosa es el nombre del municipio y por ende, de la propia estación. A principios del siglo XX se empezó a denominar por su nombre actual, debido a que en ese lugar de paso solamente existía una cabaña de pastores. Quién diría que esa humilde construcción acabaría dando nombre a un pueblo y a la pista de esquí más antigua del país.

En el Valle de la Massana está Vallnord- Pal Arinsal, compuesta de los sectores de Pal y Arinsal, que suman 63 km esquiables. Ordino- Arcalís es la estación más alpina de Andorra, incorporada a Grandvalira pero manteniendo su identidad propia. Cuenta con un único sector y 30,5 km esquiables.

Ordino Arcalis
Estación de esquí de Ordino- Arcalís. Foto: visitandorra.com.

Para los amantes del esquí de fondo, La Rabassa- Naturland (Naturlandia) cuenta con 15 km de pistas para todos los niveles. Y para los noveles en el mundo del esquí o el snow, nada mejor que Parador Canaro, con dos pistas para debutantes y una pista exclusiva para trineos, destinada a los más pequeños. Cuando se habla de esquí en Andorra se corre el peligro de no acabar nunca… Así que lo dejamos aquí.

Información útil

  • visitandorra.com – Turismo de Andorra la Vella – Plaça de la Rotonda, Andorra la Vella.
  • Viajar a Andorra.- El país no dispone de ferrocarril, aunque existen autobuses que unen la ciudad con diversas ciudades. Más información. El aeropuerto más cercano es el de Andorra-La Seu, en la Seu d’Urgell (Lleida), y los aeropuertos internacionales más próximos son los de Toulouse, Carcasona, Perpiñán, Girona y Barcelona. Buscador de vuelos Skyscanner.

Tal vez te interese

Deja un comentario