Comprar una caravana: Crónicas de un aspirante a caravanista

Una calle de Teruel

Comprar una caravana es una idea que surge un verano, estando mi hijo y un servidor disfrutando de nuestro primer viaje juntos. Es nuestro segundo día de ruta. Estamos en Galve. Mientras mi hijo Julián se entretiene jugando, recibo una llamada. Es del apartamento que hemos reservado en Teruel, nuestra próxima parada. Debemos estar allí en una hora, ya que más tarde no habrá nadie para entregarnos las llaves.

El apartamento se encuentra en una calle peatonal, en el mismísimo centro de la ciudad (1). La señora que me había llamado hace un rato nos está esperando en la puerta del edificio. Estacionamos y nos saludarnos. Nos explica que la Policía Municipal le ha llamado la atención varias veces a causa de los clientes que estacionan en plena calle para descargar el equipaje en los apartamentos. Así que subimos al piso cargados con los bártulos (la señora nos ayuda), y sin perder tiempo, volvemos a bajar, cogemos el coche y buscamos un lugar para aparcar.

Cumplida la misión, unos 20 minutos más tarde regresamos al apartamento en el coche de San Fernando. El día que dejamos el apartamento nos pasa lo mismo que cuando llegamos. Debemos andar hasta el aparcamiento, regresar con el vehículo y dejarlo mal estacionado en medio de la calle. Mientras, cagando leches subimos a buscar el equipaje, lo bajamos y lo cargamos en el maletero. Y esta vez la señora no está para ayudarnos.

Comprar una caravana: la gran revelación

Aquel día en Teruel, inopinada e inexplicablemente, sin motivo aparente y por sorpresa, surgió de la nada una especie de revelación mística. Comprar una caravana. Vaya que si. Si tuviésemos una caravana, no nos haría falta ir arriba y abajo con el equipaje cada vez que cambiásemos de alojamiento. Tener nuestra casa allá donde vayamos, como una segunda residencia portátil. ¿Como no había caído antes? Sentí que el descubrimiento de la sopa de ajo empequeñecía casi hasta desaparecer ante tal revelación. Aquel día nació una idea: comprar una caravana. Ni más ni menos.

Obviamente, cuando escribo este post dedicado a comprar una caravana, todavía no tengo ninguna. Estoy en fase novato total, un aspirante a caravanista descubriendo lo más básico y las particularidades de viajar en caravana. He procurado documentarme y asesorarme lo mejor que he podido en esta “primera fase”. Pesos y dimensiones, requisitos del coche, conducción y circulación, permisos necesarios, … Un mundo apasionante que desconocía hace unos meses, cuando la idea y el concepto de viajar en “caravana” ni tan siquiera existía en mi imaginario. Y mucho menos el de comprar una caravana.

Para no perder lo aprendido hasta el momento, he intentado dar un poco de forma al batiburrillo mental. Y lo he garabateado en este artículo, con la esperanza de que tenga un mínimo de coherencia y pueda servir de ayuda. A mi y a otros candidatos a caravanistas.

¿Porqué no una autocaravana?

Lo tuve claro des del principio: La revelación decía claramente que tenía que comprar una caravana. No una autocaravana. Vale, no fue solo la revelación. Me gusta llevar el coche a todas partes. Me atrae la idea de poder aparcar la caravana en un camping y meternos en el coche a recorrer la ciudad. Aparcar en la calle o en un aparcamiento subterráneo y pasear por su centro histórico. No depender de horarios para ir y volver. Conducir por una serpenteante carretera hasta aquel pueblecito encaramado en la montaña. Descubrir que en el pueblecito no hay ni un triste bar para tomarse algo. Visitar todo lo visitable en cien km a la redonda en una o varias jornadas, sabiendo que al final de cada una de ellas, nuestra confortable casa nos estará esperando en un lugar seguro.

Y al día siguiente, enganchar la caravana al coche, y carretera y manta hasta un nuevo destino desde donde iniciar nuevos descubrimientos. Con la casa a cuestas, como un caracol. Por otro lado, si no utilizas la caravana, la guardas en un garaje y puedes continuar utilizando el coche. No tiene motor, o sea que el mantenimiento es mínimo. Y por supuesto, una caravana es mucho más barata que una autocaravana. En fin, viajar es bueno en cualquiera de sus formas y modalidades, no hay ninguna mala; y cada persona es un mundo, por tanto las combinaciones son infinitas. Y todas ellas buenas.

Comprar una caravana

Acabada nuestra ruta turolense, ya en casa inmersos en la rutina, las semanas van pasando. Y la idea de comprar una caravana va asentándose y madurando. Empiezo a informarme en internet sobre diferentes marcas de caravanas. Resulta que casi conozco más modelos de aviones de combate, tal era mi ignorancia sobre el tema. Como es muy normal (presuntamente) al principio me centro en los modelos que más me gustan. Sin tener en cuenta “nimiedades” como la relación de peso coche/caravana, que quería decir MMA, MMR, PMA, MMC, o el carnet necesario para llevarlas… Tardo poco en saber que todas estas cuestiones son cruciales, y se deben tener en cuenta para decidirse a la hora de comprar una caravana.

Comprar una caravana no es como comprar un coche. Es decir, si ves un coche que te gusta y te puedes permitir, te lo compras y punto. En cambio, comprar una caravana no es tan fácil. Quizás te gusta mucho una, y te la podrías permitir. Pero resulta que tu coche no es apropiado para esa caravana por cuestión de pesos, o motor, o bien por que deberías sacarte otro permiso de conducir para poder llevarla.

La primera impresión no es la que cuenta

Reconozco que al principio se me fué un poco “la olla”. El primer día que me puse a mirar caravanas por internet me enamoré de una, y sin conocerla de nada. Se trataba de una Bianco Selection 465 SFB de Fendt , una de las marcas más prestigiosas de caravanas. Vaya, las BMW, Audi o Mercedes de las caravanas. Luego me di cuenta que las que más me gustaban eran demasiado pesadas para mi coche. Y además más caras. Con el corazón roto, pero con los pies en el suelo, me tuve que replantear qué caravana podía permitirme, tanto por peso como por precio.

Empecé a mirar otras marcas, y descubrí que había vida más allá de Fendt. Mucha vida. Verdaderas maravillas para viajar cómodamente sin renunciar a nada. También fueron variando mis preferencias. Al principio me atraían más las caravanas de dos ambientes, con un gran salón en forma de U. Luego, a medida que iba viendo caravanas y imaginaba cuáles se adaptarían mejor a nuestros gustos y preferencias, me fui inclinando más hacia las de tres ambientes. Entre ellas, me llaman poderosamente la atención la marca alemana Weisnberg y la francesa Sterckeman. Buenos pesos, precios y equipamiento, además de una buena capacidad de carga útil. También hay otras marcas muy reconocidas como Burstner, Caravelair, Knaus, Dethleffs, Adria, Hobby, Eriba, etc. Si se trata de comprar una caravana, la oferta es muy amplia, para todos los gustos.

Fendt Bianco Selection 465 SFB
Fendt Bianco Selection 465 SFB. Foto: Campingsalon.com.

Webcampista

Busqué y me informé mucho a través de la red, pero donde más aprendí fue en el foro caravanista más importante de España, Webcampista. Allí, caravanistas expertos bajo alias como Capitán Pirata, GlobetrotterXL, GuruRah-ammon, Xgarbanzo, Amaerx, Felizorro, Ocatina, Zalo L, OxiJoe Pete, Black strom 650, KenshinJuansinmedio, fueron los primeros que dieron respuesta a muchas de mis preguntas. Los que me enseñaron que uno no se puede comprar una caravana al tun tun, sin tener en cuenta nada más que la estética y el postureo. Totalmente recomendada para aficionados al camping, al caravaning y viajeros en general.

El lío de las MMA, MMC, PMA…

El peso del coche juega un papel muy importante: Cuanto más pesado es, mejor puede manejar a la caravana. O dicho de otra manera: Cuanta más sea la diferencia de peso entre el remolcador y el remolque en favor del primero, mejor. Estas diferencias son importantes especialmente durante el frenado, cuestas y pendientes o vientos fuertes. Es muy importante que sea el remolcador quién domine al remolque, nunca al contrario. Porque no queremos que nos pase esto:

A ver si consigo hacerme entender. Debemos tener claros algunos conceptos antes de comprar una caravana, al menos los más importantes. A veces pueden confundirnos, como me pasó a mi al principio. Todos ellos son muy importantes y los debemos conocer si aspiramos a comprar una caravana y viajar con ella. Lo primero, que MMA (Masa Máxima Admisible) y PMA (Peso Máximo Admisible) es lo mismo. MMA es un término más moderno. Fácil. Pasamos al punto siguiente.

Tara

Tara es el peso “en vacío” del vehículo, o sea el peso mínimo del vehículo, listo para circular con su equipo fijo autorizado: combustible, lubricante, líquidos, repuestos, herramientas y accesorios obligatorios. Sin conductor,  pasajeros ni carga.

MMA (Masa Máxima Admisible)

Masa Máxima Admisible. También se denomina PMA (Peso Máximo Autorizado). Es habitual que los fabricantes lo ajusten mucho. Es muy frecuente que la MOM (Masa en Orden de Marcha) de la caravana sea tan solo un poco menor que su MMA. Por ejemplo, que la MOM de la caravana sea de 1200 kg y su MMA de 1300. Eso quiere decir que solo dispondremos de 100 kg de carga útil. Hay que saber diferenciarla de la Tara. La MMA es lo máximo que puede pesar el vehiculo, con la Tara y añadiendo los pasajeros, equipo adicional, extras, equipaje…

MMR (Masa Máxima Remolcable)

El concepto Masa Máxima Remolcable es lo mismo que el llamado Peso Máximo Remolcable. Dicho de otra manera, el peso máximo que puede estirar (remolcar) tu coche.

MMC (Masa Máxima Conjunto)

MMC = Peso máximo remolcador + remolque. Es lo máximo que puede pesar nuestro conjunto de coche + caravana.

MOM (Masa en Orden de Marcha)

MOM es lo mismo que el Peso en Orden de Marcha. Es la Tara más el equipamiento mínimo imprescindible si quisiéramos coger la caravana e irnos ahora mismo: depósitos llenos de agua potable, depósito wc, calentador de agua, botella gas… la MOM incluye el peso de un conductor estándar de 75 kg.

Nuestras pertenencias personales no entran en el cómputo de la MOM (ropa, vajilla, mesa, sillas, mover, avance, toldo, ropa de cama, bicicleta, comida, bebidas, etc etc). Todas estas cosas deberemos incluirlas en la Carga Útil.

Carga Útil

Este es un dato muy importante a la hora de comprar una caravana. Nos informa de lo que nos queda a nosotros para cargar lo que queramos sin pasarnos de peso (ropa, vajilla, mesa, sillas, mover, avance, toldo, ropa de cama, bicicleta, comida, bebidas, etc etc).

Un ejemplo de carga útil

La caravana Dethleffs c’go 495 QSK tiene una MMA de 1.300 kg y una MOM de 1.130 kg, por tanto una carga útil de 170 kg (recordemos que MMA (1.300 kg) — MOM (1.130 kg) = Carga Útil (170 kg). Eso quiere decir que por pocos extras que le pongamos y poco equipaje que nos llevemos, nos pasaremos fácilmente de 1.300 kg. Entre esos extras podemos encontrar el mover con su batería —un accesorio casi imprescindible en caravanas medianas-grandes que pesa alrededor de 80-100 kg según modelos y marcas, o el aire acondicionado, también casi imprescindible en verano en según que lugares, que pesa otros 30 kg. Un avance completo puede pesar más de 30 kg, la rueda de repuesto 21 kg… Y falta sumar lo que nos llevemos de viaje: ropa, bicicletas, mesa, sillas, platos, sartenes, sábanas, productos de limpieza, comida…

En definitiva, que ajustamos muy bien el peso o no tendremos otro remedio que aumentar la MMA de la caravana, cosa que puede hacerse siempre que no sobrepasemos la MMR del vehículo. Por eso es importante plantearse antes de comprar una caravana que la que escojamos tenga una muy buena carga útil, o bien que tengamos la posibilidad de aumentarla sin sobrepasar la MMR de nuestro coche.

Esto no debería pasarnos
Esto no debería pasarnos.

Comprar una caravana: ¿Que caravana puedo llevar con mi coche?

Sobre el papel parece fácil. Si mi coche tiene una MMR de 1.500 kg, en teoría puede arrastrar 1.500 kg. Entonces, teóricamente puedo comprar una caravana con una MMA máxima de 1.500 kg. ¿Si? ¿Seguro? Continuemos…

Si nos gusta una caravana que tiene una MMA de por ejemplo 1.500 kg, primero debemos asegurarnos de cual es la MMR de nuestro vehículo. Deberá ser de 1.500 kg como mínimo. También veremos la MOM y la capacidad de carga útil de la caravana. Son datos fáciles de consultar. Aparecen en las fichas técnicas de todos los modelos, y se pueden consultar por internet.

Hay quienes prefieren ser prudentes y remolcar una caravana poco pesada. Otros llevan la caravana al límite de lo que puede remolcar su vehículo según su ficha técnica. Estos últimos argumentan que si el vehículo tiene una MMR de 1.500 kg, es porque (supuestamente) el fabricante del vehículo garantiza que este puede remolcar 1.500 kgs sin problemas. Por contra, los prudentes del primer grupo opinan que es mejor dejar algo de margen —cuanto más mejor—  para no castigar el motor del coche. Y para ir más seguros en cuestas y pendientes. Y para asegurarse que la caravana no domina al coche bajo ninguna circunstancia. O para tener la opción de poder aumentar la MMA de la caravana en caso necesario. Por ejemplo si vemos que cargada con lo que llevamos normalmente ya vamos al límite.

Movedor Enduro
El movedor o mover, un accesorio importante (y pesado) para una caravana grande.

La famosa regla del 80%

Gracias a Dios, o a quien sea, existe la famosa “regla del 80%”. Según esta, el peso de la caravana cargada no debe superar el 80% de la TARA del coche. Es decir, si nuestro coche pesa 1000 kg en vacío, la caravana a plena carga no debería pesar más de 800 kg. Existe una herramienta muy útil para calcular este y otros muchos parámetros interesantes: TowCar. Esta maravilla nos da la posibilidad de comprobar la compatibilidad de nuestro vehículo con el modelo de la caravana que deseemos, y calcula lo adecuado que es esta para el coche en cuestión. Aunque está en inglés, es fácil e intuitiva. Imprescindible para tener una idea muy aproximada de cual o cuales son los modelos de caravana que más nos convienen según el vehiculo que tengamos para remolcarla.

En una página alemana (http://www.camping-checker.de/) también encontré esta “regla general”: El peso del conjunto (es decir, coche + caravana) dividido por la potencia del motor ha de resultar un valor que no debe ser más de 37 kg / HP (1 HP = 1,0138 CV ). Es decir, si por ejemplo el peso del conjunto es de 3.495 kg y la potencia del motor es de 163 cv (160.7 HP), el resultado seria de 21,7 kg / HP. Aquí tenéis un conversor HP > CV o viceversa.

¿Que permiso de conducir necesito para remolcar mi caravana?

El permiso de conducir B nos autoriza a conducir automóviles cuya MMA no sea mayor de 3.500 kg. Con dicho permiso también podemos remolcar cualquier remolque o caravana cuya MMA sea igual o menor de 750 kg, siempre que la suma de las MMA del coche y el remolque no supere los 4.250 kg.

¿Y si la caravana que nos gusta pesa más de 750 kgs? (cualquier caravana mediana ya sobrepasa ese peso). Pues nada. Con el permiso de conducir B también se puede remolcar cualquier caravana de más de 750 kgs. Eso sí, Siempre que la suma de las MMA del remolcador y el remolque no superen los 3.500 kgs. Si el conjunto coche + caravana sobrepasa los 3.500 de MMA, necesitaremos el permiso B96, que nos sirve hasta los 4.250 kg. Y si el conjunto pesa más de 4.250 kg, deberemos sacarnos el B+E. Un par de ejemplos sirven para ilustrar la mayoría de casos que podemos encontrarnos:

Ejemplo 1: conjunto de menos de 3.500 kg

Coche con una MMR (Masa Máxima Remolcable) de 1500 kg. Es decir, puede remolcar 1.500 kg. Su MMA (Masa Máxima Admisible) es de 2.295 kg, o sea el peso máximo que puede pesar el coche cargado. La caravana que me gusta tiene una MMA de 1200 kg. Así que sumando la MMA del coche + MMA caravana = 3.495 kg. Estupendo, una caravana así la podríamos remolcar con el permiso B (las MMA del coche + MMA de la caravana no superan los 3.500 kgs.).

Ejemplo 2: conjunto mayor de 3.500 kg

El mismo coche, pero en este caso, la caravana tiene una MMA de 1.350 kg. Sumando la MMA del coche (2.295 kg) + la MMA de la caravana (1.350 kg) = 3.645 kg. Nos pasamos 145 kg de 3.500 kg. No podemos conducir este conjunto con el permiso B. Teóricamente necesitaríamos el permiso B96. Digo teóricamente porque existe un “truco” totalmente legal. Rebajar la MMA del coche, restándole algo de capacidad de carga.

Ejemplo 3: Rebajar la MMA del coche

Aunque lo más recomendable seria sacarse el permiso B96, existe esta alternativa. Sirve para rebajar la MMA del coche, con el objetivo de que la suma de su MMA y la MMA de la caravana no supere los 3.500 kg. Y por tanto, poder conducir el conjunto con el permiso B. Por ejemplo: Tenemos un monovolumen de 7 plazas. Casi nunca o nunca las utilizamos todas. En este caso, podríamos solicitar una reducción de la MMA del monovolumen, restando un par de plazas. Con esto restaríamos unos buenos kilos a nuestra MMA, con lo cual la suma de las MMA quizás no superaría el límite para poderlos conducir con el permiso B. Obviamente deberíamos informarnos antes de cuantos kilos podríamos restar a la MMA de nuestro vehículo. Este trámite se puede hacer en cualquier estación de ITV.

Tipos de caravana

Voy a comentar un poco por encima lo que he ido aprendiendo en estos meses sobre diferentes tipos de caravana. En las caravanas existen varios tipos de distribución interior. Sin duda, aunque las hay más pequeñas y más grandes, las más populares son las llamadas de “dos ambientes” y las de “tres ambientes”. A ojo de buen cubero deben representar un 90% o más de las que vemos habitualmente por nuestras carreteras.

Caravanas de dos ambientes

Las caravanas de dos ambientes normalmente disponen la cocina en el medio, salón en uno de los extremos (convertible en una cama doble) y otra cama doble o dos camas individuales en el otro extremo. Normalmente son de unas cuatro plazas para dormir. Algunos modelos disponen de una cama doble “suspendida” encima de la zona del salón, con lo cual se convierten en una tres ambientes en el espacio de una caravana de dos. Como una imagen es mejor que mil palabras:

Weinsberg Cara Two 450 FU
Caravana de dos ambientes. Salón en un extremo, cocina en medio y cama doble en otro extremo (pueden ser dos camas individuales). La de la foto es una Weinsberg Cara Two 450 FU. Foto: Weinsberg.com.
Burstner Premio Plus 440 TK
Modelo Burstner Premio Plus 440 TK con cama suspendida. Cuando no se utiliza, la cama queda pegada al techo. Foto: Buertsner.com

Caravanas de tres ambientes

Las caravanas de tres ambientes cuentan además con otra zona para dormir. Normalmente literas, en uno de los extremos, ya sea colocadas transversal o longitudinalmente. La distribución cambia un poco respecto a las de dos ambientes. En las de tres ambientes, el salón (normalmente más pequeño) ocupa la parte media de la caravana frente a la cocina, mientras los dos extremos (proa y popa) disponen de camas: en un extremo una cama doble y en el otro las literas.

Sterckeman Starlett 490 PE
Caravana de tres ambientes (Sterckeman Starlett 490 PE). Foto: Sterckeman.
Comprar una caravana Dethleffs C'go 495 QSK
Interior de la caravana de tres ambientes Dethleffs C’go 495 QSK. Foto: Dethleffs.es.

Y hasta aquí hemos llegado, de momento. Una vez informados de que caravanas podemos permitirnos, toca ir a verlas in-situ por los diferentes concesionarios. Seguiremos informando.

Enlaces a las principales marcas de caravanas:

Across

Adria

Burstner

Caravelair

Dethleffs

Eriba

Fendt

Hobby

Knaus

Sterckeman

Weinsberg

(1) Descubriendo Territorio Dinópolis (II). De Alcañiz a Teruel.

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